Ernesto Zazueta documenta cada una de las acciones que lleva a cabo en sus operaciones de rescate animal como presidente de Ostok Sanctuary, una reserva de 100 hectáreas, ubicada en el estado de Sinaloa, México. En esta entrevista lo acompaña Víctor González, un famoso creador de contenidos digitales mexicano, que tiene más de 3 millones de seguidores en Instagram. Cada vez que Zazueta hace énfasis en su experiencia o se le hace una pregunta, Víctor hunde el botón de grabar de su cámara de video.
Los contenidos editados luego los sube a las redes de Ostok (140 mil seguidores en Instagram), con los que Zazueta, quien es el presidente de la Asociación de Zoológicos y Criaderos de México, convoca a ruedas de prensa y pide ayuda para “unir voluntades” y agilizar el proceso que le permita trasladar 70 hipopótamos del Magdalena Medio colombiano a su santuario en Sinaloa y al Green Zoological Rescue and Rehabilitation Center, un centro de rescate aliado en Jamnagar, India.
Al tiempo que se conocen nuevas imágenes de un grupo de cuatro hipopótamos que se pasea en la noche por las calles de Doradal y atraviesa la autopista Medellín-Bogotá, y que cursa ante el Consejo de Estado una demanda en contra de la declaratoria de los hipopótamos como especie invasora, Zuzaeta se encuentra en Medellín para adelantar gestiones y buscar apoyos con el fin de viabilizar la operación.
En su visita revisó la propuesta de la empresa local Guacales y Empaques del Norte, especializada en el diseño y fabricación de embalajes de alto desempeño para cargas pesadas y extradimensionadas, que construyó una “unidad sometida a simulación, con resistencia estructural para una carga dinámica de una masa de aproximadamente 3.5 toneladas, habilitada para confinar y trasladar a los animales por vía aérea”, en palabras del ingeniero Luis Fernando Gaviria, fundador de la empresa. Por lo pronto, el rescatista mexicano cuenta con el apoyo de la Gobernación de Antioquia y este lunes dará una rueda de prensa para hablar sobre los avances de su propuesta de financiar y liderar la operación de traslocación internacional de los animales.
En entrevista exclusiva con EL COLOMBIANO, Ernesto Zuzaeta da detalles de su visión sobre cómo resolver el problema de los hipopótamos en Colombia y sus motivaciones para asumir los riesgos y los costos de una operación nunca antes hecha en Colombia.
¿A qué viene nuevamente a Medellín? ¿Qué lo trae particularmente?
Vengo a ver cómo vamos en el tema de documentación para el traslado de los hipopótamos, también creo que de repente se hacen muchas controversias y me gustaría disipar muchas dudas. Quiero empezar a hacer un grupo porque hay mucha gente que se quiere sumar, platicar con ellos de sus perfiles y decirle a la gente qué es Ostok Sanctuary.
Cuando usted dice que se generan controversias, ¿qué tipo de controversias quiere clarificar?
Muchas veces cuando uno hace acciones que son desconocidas para mucha gente se torna en comentarios de que es algo imposible o increíble. Nosotros tenemos más de 30 años en este gremio que se dedica a los animales, llámese zoológicos o los lugares donde tienen animales, tenemos un gran grupo de especialistas, hemos movido animales, incluso elefantes, muchos tipos de animales y tenemos programas de conservación, de rescate, de rehabilitación, y somos un grupo muy grande. Oztoc Sanctuary está apoyado por muchos especialistas en México, no soy yo solo.
Usted dice que todavía hay gente en Colombia que no cree que se puedan trasladar 70 hipopótamos hacia México y menos todavía a la India...
Cuando desconocen los temas muchas veces puedes opinar por desconocimiento, pero creo que es algo irresponsable. Los animales se trasladan con estrategia y se manejan con experiencia. Los animales no van dormidos como hay gente que lo ha dicho aquí. Adaptamos la manera de que sea una opción hacer manejo físico, por lo regular dejamos el manejo químico (la sedación) como la última opción, porque siempre hay un riesgo. Sabemos hacerlo, tenemos el personal, la pasión y la experiencia para hacerlo. Hay gente que de repente dice, oye, eso es imposible, no, no es imposible y ya lo hemos hecho, además.
¿No es imposible que setenta hipopótamos vayan despiertos, metidos en un guacal, en un avión, y viajen 8, 10, 30 horas?
Siempre y cuando todo sea como debe ser.
¿Se alimentan dentro del avión?
Por lo regular no, por el estrés. Siempre es un estrés el movimiento, si lo mueves a un kilómetro o a los kilómetros que sea, no comen, ellos no comen hasta que se tranquilizan, lo que sí les vamos dando es agua y humectándolos. Son acciones que nosotros hemos hecho, hemos rescatado elefantes, delfines, lobos marinos, animales que realmente es muy complicado manejar. No digo que la de los hipopótamos sea una acción menor, pero sí tenemos la experiencia para hacerlo y, además, hay algo muy, muy especial, los de Cornare aquí de Medellín tienen toda la experiencia.
En Colombia se han trasladado ejemplares a zoológicos locales...
No podemos dejar pasar por alto que Cornare tiene personal muy capacitado y que es un tema que ellos han hecho desde hace 10 años. No es que nadie sabe, sí saben, es más, ni siquiera nos necesitan a nosotros, ellos tienen toda la experiencia, pero estamos haciendo un grupo para entre todos ayudar y hacerlo y, obviamente, también aquí es un tema de recursos, que son recursos muy altos y que por eso también estamos sumando.
Hay estudios recientes que hablan de una población que podría estar cercana a 200 hipopótamos distribuidos en un área de más de 40 mil kilómetros cuadrados a lo largo y ancho de la cuenca del Magdalena y hay biólogos expertos que han sugerido que el manejo que el Estado colombiano le tiene que dar a los hipopótamos debe combinar varias acciones, entre ellas la caza de control...
El fusil sanitario, que le dicen de una manera muy fina.
¿Usted está de acuerdo con esa posibilidad en algún sentido?
En ningún sentido, el fusil sanitario es asesinato, es matar a los animales y lo que yo siempre digo, ¿por qué los vas a matar si tienes la opción de salvarlos?
¿Reconoce que es extremadamente difícil y costoso mover 200 hipopótamos distribuidos en 40 mil kilómetros cuadrados?, ¿ni siquiera así se justifica combinar estrategias?
Creo que es difícil, pero no es imposible, siempre va a haber manera de hacer las cosas y, como te digo, teniendo el conocimiento y teniendo la habilidad, el recurso y todo, pues lo puedes hacer. Ahora, otro tema, no entiendo el atraso en el tema documental, de todo lo que es tramitología, si ya se constató a dónde van y México y la India, por ejemplo, tienen certificados sus lugares, no es un finquero que se los quiere llevar, como dicen. Son lugares certificados, autorizados por el gobierno. En el caso de México, es una institución de asistencia privada que pertenece a la Junta de Asistencia Privada del Estado de Sinaloa, México, que cuenta con un consejo y todos los recursos y los especialistas para hacerlo.
¿Piensa que puede haber intereses políticos que estén obstaculizando la operación?
A lo mejor eso fue lo que me faltó decirle a la gente, pero uno piensa que si un animal está en riesgo y tú te ofreces a rescatarlo, piensas que se van a abrir todas las puertas para aceptar tu ayuda. Y no, no es así. Es algo poco afortunado que se vuelvan este tipo de acciones botines políticos, pero no es exclusivo Colombia. No, en México también pasa lo mismo y en todos los países. Debemos relajarnos un poco y que se tome la foto que se la tenga que tomar. Lo importante es que se mueva esto. Nosotros no venimos con ningún partido, ni siquiera los conocemos. Conozco al diputado Álvaro Múnera porque es una persona muy preocupada y ocupada en el tema de los animales. Me tocó conocer al gobernador Aníbal Gaviria, porque es el gobernador de aquí de Antioquia. Pero yo no tengo nada que ver con la política y el bienestar animal no debe ser un botín político nunca.
Le quiero insistir en el tema de la casa de control, que se ha hecho en otros países para controlar especies invasoras, porque es un debate grande y porque la comunidad científica advierte que es una posibilidad que se debe considerar en lo que ellos llaman una batería de estrategias, en la que está también la traslocación...
No voy a venir a criticar un país porque me vería muy mal. No soy de aquí, pero me comentaba el diputado Múnera que hay no sé si 500 mil búfalos asiáticos. Hay colonias muy grandes de búfalos acuáticos, que no son originales de aquí, son importados igual que los hipopótamos. ¿Y 170 hipopótamos hay que matarlos?, ¿por qué negarles una segunda oportunidad de vida? Eso es lo que no entiendo. Si hay quienes podemos encargarnos de ellos. Saben a dónde van. Somos un lugar acreditado. Que el gobierno mexicano acreditó, que la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES) acredita.
¿Qué sabe del trámite del permiso de CITES?
CITES es un documento que es de la convención que regula el comercio de animales. En este caso no es comercio, es ayuda, rescate. No hay una transacción económica. Sí hay muchos recursos en el tema del manejo y el rescate, pero no hay una transacción económica. Incluso si hubiera transacción económica se podría hacer, porque los hipopótamos no están en un nivel en CITES que lo prohíba.
Se podría hacer y sería legal...
Sí, sería legal, pero un hipopótamo no tiene un valor comercial, lo que cuesta es llevárselo. Si fueran tan cotizados, ¿por qué los zoológicos de Colombia no los han agarrado? Es mentira, porque son mucho los recursos que se necesitan para tenerlos, rescatarlos, alimentarlos, trasladarlos. Todo cuesta mucho y el animal no representa un valor económico alto.
¿Qué oportunidad vio usted para meterse en esta operación tan compleja y tan costosa?
La oportunidad que veo es hacer una acción positiva. Y sí, sí hay un interés, sí lo hay, claro. ¿Sabes qué quiero? Que Culiacán (Sinaloa) brille por sus buenas acciones. Que Sinaloa tenga los reflectores del mundo con buenas acciones, porque a nosotros nos han golpeado también mucho. Entonces, para mí es muy importante que digan, mira, lo rescató alguien de Sinaloa, alguien de Culiacán, pues se nos ha estigmatizado mucho en el tema del narcotráfico y la violencia.
El estigma narco que nosotros tenemos hace 40 años...
Sí, claro que lo entiendo y tenemos 40 o 50 años también. ¿Por qué? Porque para mí es muy importante que Sinaloa tenga los reflectores positivos del mundo y que digan, a ver, no todo es así, no todo es violencia, no todo es narcotráfico, no todo es mafias o lo que sea. No, en Sinaloa hay acciones muy positivas, hay gente de bien. Y somos muchos los que somos gente de bien en Sinaloa. Y muchas veces se nos estigmatiza, como aquí también padecen, cojeamos de la misma pata, como dicen. Entonces, para mí es bien importante eso. Una, me interesa mucho ayudar a los animales. Soy un apasionado de los animales desde niño y del rescate en particular, porque merecen la oportunidad.
¿Usted se siente un rescatista con una misión?
Sí, yo rescato animales, así es. Exacto, eso es lo que hago. Y, por último, quiero que Culiacán brille por sus buenas acciones. Entonces, esos son mis intereses. Es un gana-gana, yo voy a ayudar, pero los animales van a ganar, mi ciudad va a ganar porque va a tener comentarios muy positivos. Y yo voy a ganar mucho, me voy a sentir muy bien.
¿Usted es consciente de que se trata de unos animales que están muy conectados con la gente de la región? En este caso particular con los que serían trasladados de las cercanías de Doradal, ¿que son atractivo turístico, que recorren las calles del pueblo, que ha habido accidentes, que hay tráfico de crías pequeñas, que de alguna forma están arraigados a una comunidad?
Lo entiendo y creo que si la comunidad dice no quiero que se los lleven y van a respetarles la vida, me hago a un lado, no tengo problema. Pero si de todos modos es como les decía, no se los lleven, pero los van a matar, no creo que la comunidad esté muy contenta. Hay una solución, es dejar ejemplares que se puedan controlar para que mantengan el turismo. Y lo demás que se vaya. Es muy importante que la gente sepa y crea que sí hay mucha gente a la que realmente le interesan los animales. No es imposible que alguien se interese, porque muchas veces se ve así, como si fuera algo cómodo. Te interesa rescatarlos y, ¿por qué no? Claro. Hay que confiar más en nuestros semejantes, porque hay mucha gente que le gustan hacer acciones positivas y que puede.
¿Cómo va a financia la operación?
No gano ningún dinero, al revés, pago mis viajes, pago todo. Y no me importa, lo hago porque realmente es una misión con la que me crie. Tengo 40 años dedicándome a los animales y 10 años rescatándolos. Yo dije, cuando esté viejo lo voy a hacer, cumplí 60 años y hace dos años nació Ostok.
¿Usted hizo su vida de empresario con los animales?
Siempre en los animales, en todas las ramas y gremios que se ha podido.
¿De dónde provienen los recursos de Ostok?
Algunos de los socios, otros buscamos patrocinios. Tenemos ya una donataria autorizada, como le dicen en México, y estamos abiertos a la gente que se quiera sumar para la historia. Tenemos apoyo de empresas, vivo en un área agrícola muy fértil, Sinaloa es muy fértil. Por ejemplo, en temporada de agrícola, los agricultores mandan camiones de legumbres, de frutas para que coman los animales. Igual hay empresas muy grandes de carnes, que me dicen, oye, no sé, la vaca que se quebró una pata, ¿te sirve? Sí, sí me sirve. Y hay otra empresa que es de pollos y hace lo mismo. Entonces, sí, sí vamos saliendo adelante. Tenemos mucha gente que apoya y apoya mucho en especie. O sea, cuando tú quieres hacer las cosas, las haces.