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La guerra que se libra por el oro bajo la tierra de Buriticá

Disparos, explosivos, presencia policial y hasta denuncias de lanzamiento de lodo se presentan en los socavones de la Zijín Continental Gold.

  • Trabajadores de la Mina Yaraguá aseguraron sentirse atemorizados cuando pasan por las fronteras entre sus túneles y los que están bajo el control de los informales. FOTOS SANTIAGO OLIVARES TOBÓN
    Trabajadores de la Mina Yaraguá aseguraron sentirse atemorizados cuando pasan por las fronteras entre sus túneles y los que están bajo el control de los informales. FOTOS SANTIAGO OLIVARES TOBÓN
  • Con cilindros cargados de explosivos, los informales estarían marcando su territorio dentro de las minas en Buriticá.
    Con cilindros cargados de explosivos, los informales estarían marcando su territorio dentro de las minas en Buriticá.

La lucha por quedarse con la riqueza aurífera en los bajos de la tierra de Buriticá han hecho que los túneles se conviertan en un campo de batalla, con todas sus letras. Por un lado, se estaría lanzando lodo a los trabajadores informales, según las denuncias de los mineros; por el otro, se atacaría con explosivos y disparos a los trabajadores de la multinacional Zijín Continental Gold para hacerlos retirar del lugar y quedarse con los socavones ya construidos.

EL COLOMBIANO recorrió los túneles de la mina Yaraguá, una de las cuales se encuentra en disputa, y allí se evidenciaron las perforaciones realizadas por los mineros informales y la ubicación de cilindros explosivos para quedarse con zonas con vetas de oro. Algunos permanecen colgados y son zonas prohibidas para los trabajadores de la transnacional, quienes se la piensan hasta tres veces para acercarse a estos sectores.

Balacera en el socavón

Como en toda guerra, la defensa del territorio es con fuego, de ser necesario. En medio del recorrido se escucharon disparos en las zonas fronterizas entre las explotadas por la empresa con el título minero y los trabajadores que están este yacimiento de forma irregular.

Jairo Ariza, vicepresidente de Protección de Zijín Continental Gold, denunció que la minería informal emplea métodos violentos, usando explosivos de los cuales aseguraron que son adquiridos en el mercado negro y que están en una constante confrontación con la Unidad Nacional de Intervención contra la Minería Ilegal (Unimil) de la Policía.

Sobre estos ataques con explosivos y armas de fuego, Teresa Mazo, abogada y una de las líderes de los mineros tradicionales de Buriticá, afirmó que estas situaciones no son originadas por ellos.

“Para el ingreso de la mina debemos hacerlo por la empresa y los anillos no nos dejan entrar un cortauñas o un vaso de agua. Si pasa esto, es responsabilidad de la empresa”, señaló la abogada.

Lanzamiento de lodo

Los representantes de los mineros informales aseguraron que desde hace seis meses los ataques con lodo y piedra en los socavones antitécnicos son frecuentes.

“Nos lanzan toneladas de lodo todos los días desde ese tiempo con el afán de sacarnos de allí. Esto fue lo que provocó que dos personas quedaran atrapadas en uno de estos puntos”, manifestó Mazo.

De hecho, la desaparición de Víctor Enrique Peña Álvarez y Jesús Arturo González Contreras, ambos de 29 años, por estos lanzamientos de lodo y piedras, según los líderes mineros, fue el Florero de Llorente para iniciar estas protestas que se registraban en la superficie desde el 11 de agosto y que tenían afectada la operación de la multinacional.

Incluso, se denunció la participación ilegal del Clan del Golfo en estas protestas que fueron levantadas anoche, anunció Luis Fernando Suárez, secretario Sectorial y Regional de Seguridad Humana y Gobierno de Antioquia.

Con cilindros cargados de explosivos, los informales estarían marcando su territorio dentro de las minas en Buriticá.
Con cilindros cargados de explosivos, los informales estarían marcando su territorio dentro de las minas en Buriticá.

Ariza explicó que esta forma de cerrar los túneles no es una práctica de su empresa: “Nosotros hacemos un vaciado controlado cuando debemos sellar un túnel, en puntos supervisados y en los que primero se garantiza que no haya nadie”. Indicó que este se hace con unas mangueras que no sueltan el material a grandes velocidades.

El interés

La lucha por el oro entre los que tienen el predio con el aval del Gobierno Nacional y los que lo hacen sin ninguna autorización es por la rentabilidad que tiene el material extraído. Se estima que por cada kilo de oro, se puede tener de ganancia unos $190 millones.

Mientras que la minera logra extraer ocho toneladas del oro al año de este territorio, los mineros tradicionales se llevan el 20%, es decir, 1,6 toneladas cada 12 meses.

El alcalde de Buriticá, Luis Hernando Graciano, explicó que al tenerse interés por esta riqueza en el territorio, “se genera una disputa en el control del desarrollo de estas vetas y donde hacen diferentes acciones para que los proyectos. El que más fuerza tenga y más estrategias tenga, es el que explote determinada veta”.

En estas confrontaciones subterráneas, la multinacional ha perdido unos 3.000 metros de túneles que ya están siendo explotados por informales. Incluso, aseguraron que en medio de las manifestaciones, que cumplen 12 días, las explotaciones en los predios que están en manos de los mineros tradicionales han aumentado hasta en un 150%, según expresó Ariza, quien añadió que “con estos bloqueos ellos están ganando tiempo para hacer sus explotaciones”.

La vigilancia para evitar el trabajo de los informales en estos predios está a cargo de la Policía, a través de la Unimil, unidad designada por el mismo gobierno al considerar esta mina en Buriticá como uno de los ocho proyectos nacionales estratégicos. Ellos deben encargarse de estos incidentes, ya que la multinacional no tiene la capacidad ni el aval legal para hacerlo.

Ante las reacciones a los agentes de la Unimil para recuperar los túneles interceptados por los mineros tradicionales, se presentan las confrontaciones, las cuales, hasta el momento, no han dejado personas fallecidas, según las cifras oficiales. Los muertos en estos socavones han sido por accidentes con explosivos, con rocas o por inhalación de gases.

“Los mineros lo ven como una amenaza para ellos y es ahí donde se generan los choques de una forma muy agresiva, violenta, y se utilizan diferentes medios para controlar las zonas que tenga”, señaló Graciano.

Infográfico
Santiago Olivares Tobón

Periodista por pasión. Me gusta contar las historias de la ciudad desde todos sus puntos de vista y mostrar lo bueno y lo malo de nuestra realidad.