Imprescindible en la cocina para utilizarlo como grasa de cocción o aderezo. Procedente de las semillas o de los frutos oleaginosos, el aceite es tan versátil y variado que hay que conocerlo bien para sacarle el máximo provecho.
Por ejemplo, el de oliva permite un mayor juego en la gastronomía; se puede utilizar en múltiples platos, siempre que se aprecie su gusto afrutado, como puntualiza el diccionario Larousse La Cocina.
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Para aprender a comprarlo hay que distinguir entre diferentes categorías que ofrece el mercado. El aceite de oliva “virgen” está sin refinar, y si bien sigue siendo zumo de oliva sin aditivos ni conservantes, presenta algún defecto en sus características sensoriales. Puede ser “extra” dependiendo de la cantidad de ácidos grasos. La mezcla del aceite virgen y del refinado se denomina “puro de oliva”.
El calor y la luz pueden dañar los aceites, por ello, se recomienda conservarlos en un lugar fresco y oscuro, ideal dentro de una despensa; además, al momento de calentarlo, debe hacerse hasta 200 °C para evitar que pierda sus propiedades.
Receta: salsa de mayonesa
Ingredientes
- 2 yemas de huevo
- 300 ml de aceite de oliva
- 1 cucharada de zumo de limón
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
1. Verter las yemas de huevo en un cuenco y batirlas. Sazonar con sal y pimienta.
2. Agregar el aceite gota a gota, batiendo vigorosamente después de cada gota para que se absorba por completo antes de añadir la otra.
3. Cuando la mayonesa muestre un aspecto espeso y brillante, seguir añadiendo el aceite con un chorrito muy fino sin dejar de batir.
4. Finalmente, incorporar el limón y rectificar la sazón.