Lo que parecía un incidente más en la larga historia de los transbordadores espaciales fue el comienzo del fin para el Columbia y sus siete tripulantes.
A los 82 segundos de su lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy el 16 de enero de 2003, y cuando se encontraba a 20 kilómetros de altura y avanzando 727 metros por segundo, un pedazo de espuma aislante del tanque se desprendió y golpeó el ala izquierda de la nave.
No era la primera vez que sucedía. En otras misiones se había observado pero nada había pasado y eso tranquilizó a los encargados de la Nasa.
Así comenzaba el lanzamiento 113 de los transbordadores, que hasta el momento solo registraba un accidente: la destrucción del Challenger 72 segundos después de su lanzamiento y la muerte...