Mientras exista la norma que impide hacer proselitismo y campaña electoral desde los cargos públicos hay que cumplirla. Hay funcionarios que muestran ejecutorias, otros solo promesas.
El país asiste a la discusión que cada cuatro años se presenta en período preelectoral, sobre la actividad de funcionarios del alto gobierno que desempeñan simultáneamente su papel político-institucional como cabezas de entidades del Estado, y el político-proselitista con objetivos electorales.
El caso más visible es el del vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras. A muchos parece sorprender que el vicepresidente esté haciendo política. Pero es que la está haciendo desde el primer momento, a la luz del día y ante testigos de todas las procedencias. Para eso fue designado por el presidente Juan Manuel Santos. Los vicepresidentes, según la Constitución, tendrán las funciones que el Presidente les asigne. Al actual le encomendaron la...