x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

El sí ecuatoriano

Al haberle dicho que sí en el referendo, los ciudadanos le van a exigir más contundencia en la lucha contra la delincuencia, y no solo que les dé una percepción de seguridad con el Ejército patrullando las calles.

24 de abril de 2024
bookmark
  • El sí ecuatoriano

Joven, audaz y ciertamente impetuoso. Daniel Noboa, el presidente ecuatoriano recién llegado al poder, acaba de recibir un espaldarazo a sus políticas durante el referendo celebrado en Ecuador el pasado domingo. Nueve de las once preguntas que se sometieron a votación fueron aprobadas por los ciudadanos que nunca antes habían atravesado una crisis de seguridad peor que la que están viviendo.

Entre las medidas aprobadas se encuentran el llamamiento del presidente a desplegar el Ejército en la lucha contra las pandillas, aflojar los obstáculos para la extradición de los acusados delincuentes y alargar las penas de prisión para los narcotraficantes condenados. La mayor parte de los interrogantes giraron alrededor de asuntos como el rol de las fuerzas armadas en el combate al crimen organizado, el incremento de las penas en delitos graves y la posible extradición de ecuatorianos. No hay que olvidar que después de ser uno de los países más pacíficos de Suramérica, el año pasado Ecuador registró la mayor tasa de homicidios de todo el continente con 8.000 muertes violentas.

Sin embargo, hubo dos preguntas que no fueron aprobadas en el referendo. Una buscaba flexibilizar el mercado laboral y la otra solucionar disputas comerciales. Las propuestas de Noboa en cuanto a contratos de trabajo por horas y el arbitraje internacional para inversiones y asuntos comerciales no tuvieron buena acogida entre la ciudadanía. Quedó pues claro que la gente apoya al presidente en su política de seguridad, entre otras cosas porque se sienten acorralados por la violencia, pero no en otros temas que sin presión encima pueden resultar controvertidos.

Daniel Noboa llegó al poder hace cinco meses, y aunque hasta marzo mantuvo una popularidad del 62,5%, la más alta entre los presidentes latinoamericanos actuales, durante los primeros días de abril tuvo que capear situaciones difíciles para las cuales tomó decisiones que han sido muy polémicas.

La primera de ellas fue ordenar el asalto a la embajada de México en Quito para capturar al exvicepresidente Jorge Glas. Sean cuales sean las razones argumentadas, este es un acto abiertamente contrario al derecho internacional que le trajo algunos costos importantes, como el quiebre de relaciones diplomáticas con el país liderado por Andrés Manuel López Obrador, la condena de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el cierre por parte de Venezuela de su embajada y consulados en Ecuador. La segunda son los racionamientos temporales de energía que tuvo que decretar -con cortes de 5 y hasta 8 horas diarias- y la suspensión de la jornada laboral durante dos días bajo la declaración de una emergencia en el sector eléctrico debido a la grave crisis energética que afronta el país.

Con el episodio de la embajada de México, Noboa se ganó una condena a nivel internacional, pero la prefirió a dejar la idea entre la población de que la impunidad podía vencer. Para los ecuatorianos habría sido indignante que Jorge Glas, con dos condenas y juicios pendientes de alto perfil, fuera asilado por otro país, abandonara Ecuador y no regresara a la cárcel. En cuanto a los racionamientos energéticos habrá que esperar el cobro que le pasen los ciudadanos a medida que transcurran los días y las incomodidades vayan en aumento.

En las semanas previas al referendo, el mandatario transmitió una imagen de “mano dura” y carácter fuerte frente al crimen organizado, y promocionó su idea de la consulta como una forma de acabar con las bandas criminales. Ahora le espera el desafío de mostrar resultados durante los próximos 10 meses que le quedan si quiere ser reelegido en 2025. Recordemos que fue nombrado por un periodo de 18 meses debido a las elecciones anticipadas que convocó el entonces presidente Guillermo Lasso, y por eso muchos han bautizado al de Noboa como un “gobierno express”.

Habilidades tiene este joven presidente de apenas 36 años, pues entiende bien al electorado y domina tanto la narrativa como la comunicación, pero le ha llegado la hora de responder a todas las grandes expectativas que tienen los ecuatorianos. Al haberle dicho que sí en el referendo, los ciudadanos le van a exigir más contundencia en la lucha contra la delincuencia, y no solamente que les dé una percepción de seguridad como la que aporta ver al ejército en las calles de Ecuador..

Sigue leyendo

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD