Es precaria la información sobre el encuentro de los expresidentes Uribe y Pastrana con Donald Trump en Mar-a-Lago. Así es complejo saber si se traspasó la línea de la lealtad institucional.
El encuentro que sostuvieron el Viernes Santo los expresidentes colombianos Andrés Pastrana y Álvaro Uribe con Donald Trump, en un club privado de propiedad de este en La Florida, ha generado toda clase de especulaciones, encontrando terreno propicio para la rumorología en cuanto a que no se sabe de qué hablaron, en qué términos ni el carácter de dicho encuentro.
Lo único que se sabe son las escuetas líneas del expresidente Pastrana en su Twitter: “Gracias Donald Trump por la cordial y muy franca conversación sobre problemas y perspectivas de Colombia y la región”. El expresidente Uribe solo ha dicho que fue un encuentro social “organizado por terceros”. CNN en Español aseguraba ayer que apenas se trató de un saludo muy breve en un pasillo.