La Metamorfosis de Franz Kafka fue escrita hace cien años y sigue tan fresca y tan vigente como si hubiera sido escrita esta mañana. Su primera línea es decisiva. Suele aparecer en casi todas las antologías de inicios memorables. Hay varias versiones en castellano, pero todas coinciden en lo mismo: “Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto”. El mismo García Márquez le atribuiría a la lectura de esa línea, cuando era muy joven, un efecto revelador. Después de ese momento, el futuro escritor comprendió que todo era posible en literatura, que sólo era cuestión de hallar el tono propicio para que lo contado sonara verdadero.
La historia es bastante simple. Al descubrirse convertido en...