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Este domingo será otro día donde decidiremos el rumbo de la ciudad por el próximo cuatrienio. Un día especial que debe llevarnos no solamente al análisis de las propuestas de los diferentes candidatos sino también a lo que estos reflejan. Para estas elecciones debemos ser conscientes que en Medellín y Antioquia debemos tener un alcalde y gobernador que no bajen la guardia en seguridad, y que utilice toda la tecnología necesaria para dejar inoperativos las más de 200 bandas y combos que tiene nuestra ciudad y que hoy llegan a gran parte de Antioquia. Para esta lucha común debería crearse un fondo de financiación de programas compartidos. Pues lo que padecemos en la región es una plaga estructural que necesita del apoyo e inteligencia tanto de ciudadanos como de expertos.
Otro gran reto será fortalecer el sistema educativo y combatir así la pobreza y la desigualdad. Debemos hacer más esfuerzos público-privados para que todo joven pueda acceder a una carrera técnica, tecnológica y/o universitaria. La pobreza se elimina entregando más que subsidios formando capacidades. El éxito de un programa de asistencialismo debe medirse en un horizonte de tiempo, allí quisiera ver planteamientos nuevos de cómo erradicar la pobreza y en cuánto tiempo. El peor ejemplo es el sistema que eterniza subsidios y no entrega capacidades buscando mantener un pueblo subyugado, coartando sus ideas gracias a la dependencia que genera el asistencialismo.
Por todo esto quisiera que nuestros próximos gobernantes sean líderes con visión del desarrollo integral, que vean en la innovación una forma de ver el mundo y sus problemas, que sea su estilo de trabajo diario. Que sea capaz de cambiar la forma de medición de impactos de los proyectos de ciudad y departamento. Por ejemplo, que en nutrición la medición no sea por ración entregada sino más bien por ganancia de peso, estatura de los niños que se encuentran en el plan de seguridad alimentaria y nutricional. Que las obras viales sean medidas por la ganancia de tiempo real en los desplazamientos, que el tiempo de entrega de las mismas esté acorde a cronogramas. Incluso pensar en entregar reconocimientos emocionales a los contratistas que construyan más rápido de lo acordado y con buena calidad. Qué tal, pensar en sacar el ranquin de los mejores contratistas de cara a los compromisos adquiridos para que la sociedad los reconozca y no solamente ver en las noticias los que lo hacen mal.
Necesitamos gobernantes que conecten nuestra región con el mundo, capaces de estar por encima de sus intereses electorales y partidistas. Capaces de generar mejores condiciones de igualdad, que tengan un propósito transformacional que inspire y una a los ciudadanos. En fin, creo que estamos urgidos de grandes liderazgos, que los impulsen personas que ya desde la campaña hayan hecho del respeto por las normas y hacia sus contrincantes un valor supremo. Dudemos de quienes utilizan los ataques electoreros para demeritar y no son capaces de ganarse el voto con tesis e ideas.
Por todo esto y mucho más este domingo votaré por quienes tienen ideales y tesis transformacionales, no votaré por partidos. En la gobernación tengo claro quién es el candidato que ha sabido sumar y encarna estos valores. En la Alcaldía con algunas dudas también creo quien podría ser la mejor elección.