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Columnistas | PUBLICADO EL 08 noviembre 2022

Tanto daño en tan poco tiempo

Por Rafael Nieto Loaiza - redaccion@elcolombiano.com.co

100 días de Petro. Muy difícil encontrar un gobierno que haya hecho tanto daño en tan poco tiempo.

Empiezo por lo positivo. La reanudación de las relaciones con Venezuela. La estrategia de Duque fue un rotundo fracaso. Pero tras el restablecimiento había que buscar la consecución de nuestros objetivos estratégicos y tal cosa no se ve. Preocupa que no se consiga el compromiso venezolano de no permitir la presencia allá de grupos armados ilegales.

Nombró como embajador en Nicaragua a un acusado por narcotráfico, legitimó la dictadura de Ortega ausentándose de la Oea cuando se le condenaba, cambió los agentes en los casos en La Haya con el pretexto de que la defensa fue “estúpida” y la supuesta ausencia de un abogado raizal. He sido muy crítico de esa defensa. Pero es irónico que haya nombrado como agente a Eduardo Valencia, parte del equipo desde su inicio, que se haya apartado al abogado sanadresano Kent Francis James y en cambio haya designado una bióloga.

Petro ha incumplido su oferta de fortalecer la carrera diplomática, nombró personas imputadas judicialmente y que no hablan inglés. Se ha acercado a Cuba, Irán y Rusia, malas compañías, y se ha alejado de los Estados Unidos, en un esfuerzo de distanciamiento que no ha ido a mayores por decisión de Washington.

En defensa y seguridad solo puede rescatarse el discurso de luchar contra la corrupción al interior de la Fuerza Pública. En todo lo demás solo han traído perjuicios. Reitero lo dicho: es el debilitamiento de la Fuerza Pública y, en paralelo, el fortalecimiento de los criminales. Recortó el presupuesto del MinDefensa, arrasó con las cúpulas militar y policial, prohibió los bombardeos a campamentos de los ilegales, eliminó el servicio militar obligatorio, etcétera. Y, por el otro lado, busca negociar de nuevo con las disidencias y premiar la traición de los reincidentes, puso en marcha la más grande operación de lavado de activos de la historia al ofrecerle a los criminales que se queden con el 10% de sus bienes malhabidos, pretende no usar glifosato ni siquiera para aspersión manual, negociar con los narcos, perdonar los delitos de la primera línea y legalizar los que se cometan durante las protestas, condicionó la extradición. La paz total es la claudicación del imperio de la ley, la entronización de la impunidad y el arrodillamiento del Gobierno frente a los narcos.

Consecuencias: irrespeto permanente a la autoridad, fortalecimiento de las organizaciones delincuenciales y un aumento de la violencia y la inseguridad ciudadana. Y con certeza vendrán más narcocultivos y más cocaína.

Queda la economía, quizás lo peor de todo, que es mucho decir. Será objeto de la próxima reflexión. .

Rafael Nieto Loaiza

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