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Columnistas | PUBLICADO EL 18 septiembre 2021

Sonsón, Marco Antonio Jaramillo y “Mercedes”

Por ERNESTO OCHOA morenoochoaernesto18@gmail.com

Buscando a quien rendir homenaje entre los olvidados de septiembre, me parece más que justo mencionar a un escritor no muy recordado como poeta y apenas mencionado por la única novela que escribió y que fue publicada después de su muerte. Una novela póstuma que si bien ha sido reeditada tres veces, tengo la impresión de que sigue estando olvidada. Es decir, no leída, que ese es el olvido de los libros: no leerlos.

Marco Antonio Jaramillo Álvarez nació en Sonsón el 23 de septiembre de 1849 y murió en Medellín en marzo de 1904. Era hijo de Lorenzo Jaramillo Londoño y Jacoba Álvarez Londoño, quienes eran primos hermanos. Tras concluir los estudios generales en su ciudad natal, viajó a Estados Unidos y se graduó como odontólogo.

Me atrevería a decir, sin poder probarlo, que fue uno de los primeros profesionales de la odontología en Antioquia.

En 1872 se casa con Soledad Velásquez Estrada y deja numerosa descendencia. En 1875 fue director de la Escuela Superior de Sonsón, y ya en el ámbito educativo apoya en 1892 la fundación del Colegio de San José que regentaron en esa ciudad los Hermanos Cristianos. Cuando estalla la Guerra de los Mil Días, don Marco Antonio, con el título de Teniente Coronel, se involucra en las hostilidades entre conservadores y liberales al frente del Batallón Londoño No. 6, que se forma a la sombra del Capiro. Participó en algunas de las famosas batallas de esta guerra fratricida y era General cuando dejó las armas.

Pero no dejó las letras, pues ya era reconocido poeta. Como buen sonsoneño y como buen conservador era ferviente católico. Cada año escribía una “Oda a la Inmaculada”, además de otras muchas de su autoría, que se conservan, como “El montañés antioqueño”, ”A Bolívar”, “A Cuba”, por citar algunas. Y en 1900, en plena guerra, concluye su obra cumbre, la novela “Mercedes”, que dedica a sus hijos. La que era una herencia familiar, casi íntima, fue publicada en 1907, tres años después de que su autor muriera el 14 de marzo de 1904.

Para el gran Tomás Carrasquilla “Mercedes” es “la mejor novela colombiana después de María”, según cita de Rafael Iván Toro Gutiérrez, presidente del Centro de Historia de Sonsón en el prólogo a la tercera edición de 2006. La primera, de la Tipografía San Antonio, había aparecido en Medellín en 1907 y la segunda en Bogotá en la Imprenta Nacional en 1954.

De “Mercedes” hablaremos en otra oportunidad. Por hoy la invitación es a leerla. En “google” se puede encontrar una versión en PDF. Vale la pena y sería un homenaje merecido al olvidado escritor y a la no bien conocida novela antioqueña. Siempre con el gratísimo recuerdo de Sonsón en el fondo

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