Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Que no elijan las encuestas

El efecto bandwagon es un sesgo cognitivo y social que refleja la inclinación humana a seguir la corriente mayoritaria.

hace 2 horas
bookmark
  • Que no elijan las encuestas

Por Johel Moreno Sánchez - opinion@elcolombiano.com.co

“Se ha demostrado que las encuestas de opinión, particularmente en contextos públicos, pueden influir de manera significativa en la preferencia declarada de las personas, no porque estas hayan cambiado sustantivamente su razonamiento, sino porque interpretan las tendencias mayoritarias como señales de validez o acierto” (Uribe y Manzur, 2007).

“El efecto bandwagon, llamado también efecto de la moda, es un sesgo cognitivo y social que refleja la inclinación humana a seguir la corriente mayoritaria. Las personas tienden a imitar conductas, opiniones o elecciones percibidas como populares, motivadas por la necesidad de aceptación social, la percepción de legitimidad de la mayoría y la búsqueda de atajos cognitivos que simplifican la toma de decisiones” (Uribe y Manzur, 2007; Reynoso y Mesinas, 2025).

El término bandwagon proviene del inglés y significa literalmente “carro con banda”, usado en desfiles o espectáculos. Su uso político se remonta al siglo XIX en EE.UU., cuando los candidatos empleaban carrozas musicales para atraer seguidores y la expresión “subirse al carro”, se popularizó para describir la adopción de ideas por imitación del éxito ajeno. “Cuando una persona observa que un candidato lidera las encuestas, puede sentirse inclinada a apoyarlo, no necesariamente por coincidencia ideológica, sino porque interpreta la preferencia mayoritaria como un indicador de éxito. Este mecanismo puede provocar desplazamientos significativos en la distribución del voto, especialmente en etapas cercanas a la jornada electoral”.

“El efecto bandwagon puede influir en decisiones individuales y colectivas, a menudo, sin relación con la calidad o validez de la opción elegida. Esto explica por qué ciertos productos, narrativas o candidatos políticos ganan impulso social rápidamente.

Reconocer este sesgo, permite mantener un pensamiento crítico, y antes de seguir la corriente dominante, evaluar la información y creencias de manera independiente”.

Y si al fenómeno anterior se le suma la alerta de la Registraduría de los 104 municipios que están en riesgo electoral, donde la consigna de un cabecilla de grupos delincuenciales es: “ojalá gane el compañero Cepeda, juepuerca”, las encuestas nunca acertarán porque no hay fórmula matemática ni método científico que asegure que la opinión de 3.800 personas encuestadas, sin los indecisos, los votos ocultos, los comprados... etc., será el reflejo de la decisión de los 22.8 millones estimados de votantes que acudirán a las urnas el 31 de mayo.

Veamos algunas encuestas anteriores:

Las del 2002, en las que Horacio Serpa (qepd) figuraba como vencedor, por encima de Álvaro Uribe y Noemí Sanín; Uribe terminó siendo el vencedor.

En el 2006 afirmaban que sería necesaria una segunda vuelta; Uribe ganó en la primera.

Y si en el plebiscito del 2 octubre del 2016, todas las encuestadoras aseguraban un contundente 65% por el SI al Acuerdo de paz, las mayorías se guardaron indignados un NO para las urnas.

Las encuestas políticas, según la revista TIME, “deberían presentarse al público con más advertencias, como las que traen los paquetes de cigarrillos para concluir, que la única encuesta válida es la que resulta de las votaciones”. Hace unos días Westcol, un streamer, youtuber y empresario digital colombiano en entrevista con Uribe, confesó que en su primera votación recibió 50 mil pesos para apoyar a un candidato.” Acepté porque necesitaba ese dinero”.

Sigue leyendo

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD