Pico y Placa Medellín
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Si la idea te obsesiona, empelículate. Ponte en dieta digital para poderte concentrar, escoge los programas que necesitas, y trabaja.
Por Pamela Richter - opinion@elcolombiano.com.co
“Tengo una súper idea. ¿Por dónde empiezo y a quién le toco la puerta?” Esa es la pregunta. Me la hacen en eventos de emprendimiento, jóvenes y adultos. La voy a responder.
Primero los números, porque son buenos. Medellín cerró 2025 con 698 startups activas, 28,5% más que el año anterior. El capital de riesgo pasó de US$31millones a US$157 millones en un año. La ciudad entró al top 130 del índice global de StartupBlink: sexta en América Latina, segunda en Colombia. Ahora una aclaración que ahorra frustración. Startup y empresa nueva son cosas distintas. Una startup, es una organización temporal que busca un modelo de negocio repetible y escalable. Temporal, porque o encuentra el modelo y se vuelve empresa, o cierra. Escalable, porque el cliente 100 tiene que costar menos que el 2. Una panadería nueva es respetable y genera empleo, pero no es una startup. Hay 5 etapas y debes decidir dónde estás, para tocar la puerta correcta.
Etapa 1, ideación. Hay un problema y una idea de cómo resolverlo. No hay producto, no hay ventas, muchas veces no hay ni sociedad constituida. La puerta principal es la Ruta del Emprendimiento de la Alcaldía, que opera Créame. Este año abrió 700 cupos y la inscripción sigue abierta hasta que se agoten. Si eres estudiante de pregrado en Antioquia, tienes otra puerta: On.going, el centro de emprendimiento de EAFIT, que con la Universidad EIA y la Fundación Fraternidad Medellín financia 60 ideas al año antes de que exista empresa. La meta es que 40% las creen mujeres.
Etapa 2, preincubación. Acá se valida: pruebas técnicas, pruebas comerciales, un producto mínimo viable. La pregunta que tienes que responder es una sola. ¿Alguien paga por esto? La misma Ruta del Emprendimiento cubre esta etapa, y ya tienes una idea (startup), ahora conviértela en una empresa y acá aparece el primer dinero: 60 incentivos de hasta $15 millones cada uno, en especie, o sea insumos, servicios o equipos. La otra opción es el Fondo Emprender del SENA, que este año repartió $282.000 millones, con planes que llegan a más de $100 millones por proyecto.
Etapa 3, incubación. Ya hay empresa constituida y primeras ventas. Créame y los centros universitarios acompañan. La Cámara de Comercio de Medellín es la parada obligada para lo formal. Y a nivel nacional, iNNpulsa abre convocatorias de alto impacto donde una empresa con tracción.
Etapa 4, aceleración. Hay ingresos y crecen. La pregunta cambia: cómo crecer más rápido. Acá entra Ruta N con Medellín Next, que este año escogió 48 startups entre más de 140 postulaciones. Da mentoría, conexión con inversionistas e inmersión internacional. Ruta N también corre un programa de preparación para recibir inversión.
Etapa 5, consolidación. La empresa es rentable o va camino a serlo, y busca mercados nuevos y capital para entrar en ellos. La estrategia de Ruta N acá se llama Medellín Venture Capital. Y está Endeavor, una de las redes de emprendedores más grandes del mundo. Su programa ScaleUp dejó de ser convocatoria abierta en 2024 y funciona por búsqueda activa.
Te debo una honestidad. Muchas startups que crecen nunca pasaron por ninguno de estos programas. Consiguieron un fondo colombiano o internacional por su cuenta, o crecieron sin inversión. Mi pensar es que los programas ayudan en la estructuración y abren puertas rápido, pero no son la única ruta. Un detalle práctico que sube tus posibilidades en las etapas iniciales: el equipo. Si son dos o más con la idea, entrar es más fácil que si vas solo. Más cerebros ejecutan, y resuelven más.
Mi sugerencia: si la idea te obsesiona, empelículate. Ponte en dieta digital para poderte concentrar, escoge los programas que necesitas, y trabaja. Esto es una rueda que pones a rodar, lo difícil es saber dónde va a parar.