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P. Hernando Uribe


Padre Jorge Iván Ramírez Aguilar

Durante el segundo semestre de 2003, en reuniones quincenales con el Padre Jorge Iván Ramírez, vicerrector académico, preparé la estructura del Instituto de Espiritualidad de la UPB. Experiencia que me fue muy grata por la inteligencia y versatilidad mental del Padre Jorge Iván.

Después de fundado el Instituto en enero de 2004, yo tenía reuniones periódicas para informarle sobre los avances del mismo y en una de dichas reuniones le propuse hacer un curso interdisciplinario sobre “Espiritualidad de las profesiones” y de inmediato me pidió que hiciera su diseño. El curso tiene seis módulos: cultura, relación, vocación, profesión, estética y espiritualidad. El Padre Jorge Iván me pidió que uno de sus módulos fuera la estética con el cual él participaría como uno de los docentes. Y aun siendo elegido Rector de la Universidad Salazar y Herrera, continuó participando hasta la cohorte 11 de 2017, en la cual obtuvo la máxima calificación de los alumnos.

Su tesis doctoral en Filosofía se titula “La belleza en el Cantar de los Cantares”. En ella aparece su pasión desbordada por la belleza sin ataduras ni restricciones. La belleza del Cantar, expresada como el amor divino por la humanidad, llega hasta sus límites antropológicos, comprendida como la acción de Dios en plenitud. “No sin razón aceptaríamos la afirmación de que sin el Cantar no podríamos comprender realmente la totalidad de la Escritura [...] La belleza de la revelación amorosa de Dios tiene su máxima expresión humana y su lenguaje del amor entre los hombres”. Para el Padre Jorge Iván “La belleza es una dimensión universal de la realidad que genera en el hombre un sentimiento de agrado o placer, admiración o gusto”.

Al Padre Jorge Iván le encantaba la afirmación de Rabbí Akiba: “El mundo entero no es digno del día en que el Cantar de los Cantares fue dado a Israel. Todos los libros de la Biblia son santos, pero el Cantar es el más santo de todos”. En el Cantar de los Cantares el erotismo es una dimensión armónica del conjunto, cosa que los humanos necesitamos aprender para no tomar nunca una parte por el todo como ocurre con los pecados capitales, entre los cuales se encuentra la lujuria en cuanto experiencia del amor fraccionada del todo.

Envidio al Padre Jorge Iván porque en este momento está viviendo lo que escribió Orígenes: “Bienaventurado el que entiende y canta los cantares de la Escritura, pero mucho más bienaventurado el que canta y entiende el Cantar de los Cantares”. Ahora su fruición es como sublime tan inenarrable.


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