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Ordenadores corruptos

Después de la suscripción del millonario contrato, Nueva Era solicitó el cambio de los equipos ofertados, petición que fue aceptada por su amiga, la Alcaldía de Medellín. Sólo a un aliado se le permite cambiar las condiciones del juego o incumplir el plazo.

24 de noviembre de 2023
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Por Sofía Gil Sánchez - @ladelascolumnas

Los ciudadanos de Medellín lograron que no sea necesario mencionarlo a él ni a sus aspiraciones apresuradas que buscan desviar la agenda de la opinión pública y retrasar el temor de su futuro. Pero se debe hablar de sus procesos, de sus investigaciones, de su nepotismo, de su corrupción, de su programa bandera.

Mientras las autoridades lo hacen, es labor del resto de ciudadanos condenarlo al olvido. Convertirlo en pasado y, en el presente, buscar el botón de apagado de la corrupción de sus Computadores Futuro. De las modificaciones en las especificaciones técnicas, la ampliación del plazo de entrega, la presunta celebración indebida de contrato, el presunto favorecimiento a una empresa oferente y la utilización del Presupuesto Participativo para cumplir un objetivo del Plan de Desarrollo.

Antes de llenar estadios con discursos populistas enmarcados en la Cuarta Revolución Industrial hubo un proceso de contratación con varias especificaciones técnicas, entre ellas que los equipos fueran marca Toshiba y tuvieran un teclado antifluido. La empresa proponente que se encontraba primera en orden de elegibilidad dentro de la oferta, Colsoft, realizó una observación en la que advirtió que Nueva Era Soluciones S.A.S, empresa que se encontraba en segundo lugar, no había ofertado equipos Toshiba. Es decir, no debía ser elegida porque existía un posible incumplimiento. Asimismo, Colsoft afirmó que los equipos de teclado antifluido estaban fuera del mercado desde el año 2020.

Colsoft salió del proceso porque no tenía la capacidad para sostener el precio propuesto. El 29 septiembre del año 2021 el contrato 4600091573 de Computadores Futuro por un valor total de $118.365.504.220 se adjudica a Nueva Era. Como lo habían advertido, ninguna empresa podía ajustarse a las especificaciones del contrato: era imposible cumplir con el plazo pues los computadores con esas especificaciones estaban fuera del mercado. Debió suspenderse el proceso y comenzar otro para garantizar las condiciones de igualdad a los posibles proponentes, pero no es una sorpresa que no se hiciera.

Después de la suscripción del millonario contrato, Nueva Era solicitó el cambio de los equipos ofertados – no podían obligar a Toshiba a volver a fabricar los ordenadores con teclado antifluido –, petición que fue aceptada por su amiga, la Alcaldía de Medellín. Sólo a un aliado se le permite cambiar las condiciones del juego o incumplir el plazo: según el objeto del contrato, los equipos tecnológicos debían ser entregados en su totalidad en 2021 y en 2023 siguen en ejecución.

Además de realizar tres variaciones contractuales, no declarar la nulidad del contrato, modificar las especificaciones técnicas y retrasar el cronograma del programa, en diciembre del año 2021 se firmó el contrato 4600092556 por $22.809.891.678 millones de Presupuesto Participativo con Uniples S.A. Una empresa que también participó en la oferta de Computadores Futuro y cuyo objeto es bastante similar al firmado por Nueva Era. Teniendo en cuenta que Computadores Futuro era parte del Plan de Desarrollo, resulta extraño que la comunidad lo haya priorizado como parte del Presupuesto Participativo, pues su ejecución estaba garantizada a través de otras fuentes de contratación.

Así, es necesario hablar que le dejó a la ciudad un programa bandera con irregularidades, posibles delitos, dos contratos con dos empresas diferentes para cumplir con el mismo objetivo del Plan de Desarrollo que acumulan $112.000 millones. A los estudiantes, les garantizó un logro acumulado de 0% en el indicador “puntos de enlace a internet instalados en instituciones educativas del sector oficial”, pero les entregó computadores, seguramente para cubrirse con ellos cuando el techo de sus instituciones se derrumbe.

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