Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

El país que soñamos, ¿qué liderazgo necesita Colombia?

hace 4 horas
bookmark
  • El país que soñamos, ¿qué liderazgo necesita Colombia?
  • El país que soñamos, ¿qué liderazgo necesita Colombia?

Por Juan Manuel Del Corral - opinion@elcolombiano.com.co

A pocos días de una nueva elección presidencial, vale la pena formular una pregunta que quizás sea más importante que los nombres, campañas o encuestas: ¿qué tipo de liderazgo necesita Colombia para enfrentar sus desafíos y construir el futuro que todos anhelamos? Las elecciones pasarán y los gobiernos también, pero lo que marcará el rumbo del país será la calidad del liderazgo que los colombianos decidamos respaldar.

Nuestro país enfrenta retos enormes: crecimiento económico, generación de empleo, seguridad, educación, salud, lucha contra la corrupción, cierre de brechas sociales y fortalecimiento institucional. Ninguno se resolverá con discursos cargados de promesas imposibles de cumplir, ni con duras y permanentes confrontaciones.

Colombia necesita líderes íntegros. La confianza pública comienza por el ejemplo. En una sociedad cansada de la corrupción y de los abusos de poder hacen falta gobernantes que administren recursos públicos con honestidad, transparencia y respeto por lo que pertenece a todos.

Líderes preparados. Las buenas intenciones son importantes, pero no suficientes. Gobernar exige conocimiento, experiencia y capacidad de ejecución. Los desafíos de una nación moderna exigen personas que comprendan la complejidad del Estado y sepan transformar las ideas en resultados.

Líderes con sentido de país. Gobernar no consiste en representar únicamente a quienes piensan igual. Consiste en trabajar por el bienestar de todos, incluyendo a quienes votaron distinto o tienen visiones diferentes. Hay una Colombia que no vemos, que no vota o que se ve obligada a votar, pero que sufre y espera ser incluida.

Liderazgos que unan. Las democracias se fortalecen cuando existen diferencias expresadas con respeto y dentro de las reglas institucionales. La confrontación puede producir aplausos momentáneos y seguidores emocionados, pero difícilmente construye soluciones que perduren en el tiempo. El país necesita más diálogo, acuerdos y menos radicalización.

Líderes con visión de futuro. Los avances de un país no se construyen pensando únicamente en la próxima elección, sino en la próxima generación. Educación, infraestructura, energía, ciencia, tecnología, empleo y productividad exigen un propósito de largo plazo. Quizás un desafío de nuestro tiempo sea comprender que las sociedades no dependen de caudillos ni de liderazgos personalistas.

El verdadero liderazgo no consiste en concentrar poder, consiste sí, en multiplicar capacidades. Las democracias fuertes se construyen con menos egos y personalismos; requieren más personas y más institucionalidad. Menos caudillismo y más trabajo colectivo. La semana próxima tomaremos una decisión trascendental y más allá de simpatías, fanatismos o ideologías, vale la pena decidirnos por un liderazgo íntegro para construir el país que soñamos.

Un liderazgo respetuoso y defensor de las instituciones. Comprometido con el bien común y capaz de construir equipos al servicio del país. Es liderazgo que merece el país que soñamos.

Sigue leyendo

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD