Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8
Por Jorge Andrés Rico Zapata - andresricocp@gmail.com
Pasaron las elecciones a la presidencia, y esta solo fue la primera etapa de un proceso que será complejo para el país, porque como se ha demostrado de parte del gobierno saliente, no hay interés en reconocer el orden democrático y menos en permitir que exista gobernabilidad para el nuevo mandatario. Será importante que De la Espriella logre salirse pronto de la confrontación con Gustavo Petro e Iván Cepeda, para evitar darle fuerza al desgaste y el oportunismo político. Menciono dos aspectos del comportamiento sociopolítico relevantes y del escenario que puede tener el gobierno entrante. Primero, la búsqueda de ingobernabilidad desde el caos. La denominada “desobediencia civil pacífica” es la idea del gobierno y de Cepeda de un modelo y orden visto desde la extrema izquierda a partir de la apropiación de una máxima histórica marxista, la cual busca cambios -que no logran desde la institucionalidad- desde las bases que denominan sociales: sacar y movilizar sectores para hacer ingobernable el país, atmósfera aprovechada por sectores violentos y criminales.
Segundo, el oportunismo y la desfachatez. El país lleva cuatro años en el cual la violencia y los efectos negativos contra la población civil han aumentado (masacres, extorsión, confinamiento, control ilegal y criminal de territorios, entre otros) y hace poco se vio como Karol G enviaba una carta al electo presidente de la república, siendo una muestra de total oportunismo social. Eso no es preocupación, cuando se ha hecho la de la vista gorda con lo que se ha vivido, y ha callado ante los problemas en la salud en donde han muerto personas esperando atención como: Kevin Arley Acosta, Cecilia Quintero, Rubiela Chivará, Gabriel París, entre otros casos. O cuando se ha quedado callada ante los más de 330 muertos en más de 69 masacres en el 2026 (Indepaz), o los más de 67 líderes sociales asesinados (Defensoría del Pueblo), o ante la expansión criminal de actores que actúan ejerciendo terrorismo para generar miedo en las poblaciones. El oportunismo de los artistas es cuando tratan de parecer preocupados creyendo que el país son los estadios o lugares donde cantan y hablan para señalar aquello que creen que no funciona desde su perspectiva en el extranjero.
Parte de la desfachatez, es que hay sectores que señalan las personas que se han ido seleccionando en los ministerios del nuevo gobierno. ¿En serio? Cuando se ha tenido a funcionarios del gobierno de Petro procesados por corrupción. Ha sido un gobierno que ha feriado contratos y roles. Se ha unido a personajes de la clase más “lagarta” de la política y los ha llevado a cargos relevantes en la Superintendencia de Salud y el Ministerio del Interior, por ejemplo. O cuando se ha tenido imputación por falsificación de títulos académicos para ocupar viceministerios como Juliana Guerrero.
Entonces, dos aspectos que marcan un escenario para el próximo gobierno, y que podrá abordar con trabajo y acciones reales para mejorar el contexto, son la búsqueda de ingobernabilidad, el oportunismo y la desfachatez social y política de sectores del gobierno saliente, porque los que no hicieron nada en cuatro años ahora querrán que Abelardo no pueda hacer.