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Columnistas | PUBLICADO EL 23 septiembre 2021

El embajador que canta

Estados Unidos seguirá deportando rápidamente a inmigrantes con la excusa del covid-19 —usando el llamado Title 42— y el programa Quédate en México mantendrá a los refugiados sin la posibilidad de solicitar una visa en Estados Unidos. Mientras tanto, México continúa reprimiendo y deteniendo a migrantes que, por decenas de miles, cruzan ilegalmente cada mes a Estados Unidos. Y, a pesar de todo esto, el nuevo embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, está optimista. Y canta. Él cree que se puede crear una nueva era de cooperación desde Canadá hasta Centroamérica.

En su primera entrevista como embajador, me dijo que no hay fecha para reabrir la frontera con México. “La decisión se va a tomar con la ciencia y [considerando] el cuidado de la salud de nuestra gente”, aseguró. Pero su plan va mucho más allá de la frontera. “El presidente Biden quiere un sistema de migración que trabaje para la región: México, Estados Unidos, Canadá y Centroamérica. Y en eso estamos, buscando soluciones que se han requerido por muchos años.”

Muchas de las políticas antiinmigrantes impuestas durante el gobierno de Donald Trump siguen todavía en vigencia, ocho meses después de la llegada de Biden. ¿Le molesta que comparen a Biden con Trump? “La comparación no tiene lugar”, me dijo el nuevo embajador. “Joe Biden tiene un corazón latino; él sabe que el futuro requiere de la integración. En eso estamos trabajando”.

Pero esa nueva integración ha puesto a México en el papel de represor. La Guardia Nacional de México, agentes del Instituto Nacional de Migración y soldados se han convertido en la patrulla fronteriza de Estados Unidos, bloqueando el paso a miles de latinoamericanos y haitianos.

Ante las críticas de que México le estaba haciendo el trabajo sucio a Estados Unidos en la frontera, López Obrador dijo hace poco en la mañanera que su país “no era pelele” de su vecino del norte. El embajador estuvo de acuerdo con AMLO. “Por supuesto, México tiene su soberanía y la protege. Eso es ser mexicano. Y en esa soberanía hay muchas cosas en las que podemos trabajar juntos”.

¿Tiene Estados Unidos parte de la culpa por la violencia en México? En México matan en promedio a casi cien personas por día. Muchas de las armas que utilizan los narcocarteles vienen del norte y Estados Unidos es un gigantesco mercado de consumidores de drogas que vienen del sur. “La realidad es que las drogas que se consumen en Estados Unidos son parte de un problema que tenemos [todos]. Las pistolas y [rifles] que llegan aquí son parte de él también. Lo que se requiere es que trabajemos para solucionar el tema de la inseguridad”.

El periodista Alan Riding alguna vez definió la relación entre México y Estados Unidos como de “vecinos distantes”. Salazar no lo ve así, mientras recuerda a los más de sesenta millones de latinos que viven en Estados Unidos. “Yo lo veo como un pueblo”, me dijo. “Dos naciones, pero un pueblo”.

El entusiasmo y el deseo de cambio de Salazar son genuinos. Y sabe que no tiene mucho tiempo para dar soluciones. La frontera se desborda. En julio pasado casi doscientas mil personas cruzaron ilegalmente a Estados Unidos, más que en las últimas dos décadas. ¿Es esa la nueva normalidad? “No. Y digo que no porque hay cosas que podemos hacer a corto y a largo plazo”. El embajador coincide con el presidente de México en que es necesario atacar lo antes posible las causas de la migración e invertir fuertemente en Centroamérica.

Me contó cómo la frontera cruzó a la familia Salazar; antes de la guerra de 1848 vivían en territorio mexicano y después, en el estadounidense. Y por eso él se define como “mexicoamericano”. Es decir, la integración (incluso de opuestos o antiguos enemigos) es para él algo natural. Familiar.

Al despedirme, le comenté la grata sorpresa de muchos al escucharlo citar a su llegada al país una canción de Jorge Negrete. Y, sin más, tocando la punta de su sombrero, se puso a cantarla: “México lindo y querido, si muero lejos de ti, que digan que estoy dormido y que me traigan aquí” 

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