Pico y Placa Medellín
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Ingeniero y economista con doctorado en Ingeniería, y doctorando en Historia Empresarial en la Universidad Autónoma de Barcelona. Director de ECSIM y profesor en varias universidades, ha liderado proyectos nacionales e internacionales —públicos y privados— sobre innovación, desarrollo económico y sostenibilidad. Para él, referente en pensamiento empresarial y prospectiva territorial, las ciudades nacen en lo local, pero su destino es el mundo. Solo al abrirse y conectarse logran desplegar su verdadero potencial y construir bienestar duradero.
Por Diego Fernando Gómez - opinion@elcolombiano.com.co
En julio de 2000, se impartió un curso de innovación en ISA. Era una apuesta interesante en una empresa que tenía un servicio convencional de transmisión de energía, en donde “innovar” no era lo común. Se desarrollaron 6 innovaciones, varias de las cuales tuvieron un gran impacto. Uno de los grupos desarrolló como producto “ganar una licitación para operar una red en el exterior”. Un par de años después ganaban la operación de una transmisora paulista de energía, CTEEP. En ese entonces, ISA vendía unos 150 millones de dólares con un solo servicio en una sola geografía. Hoy vende más de 3.500 millones de dólares con múltiples servicios en varios países. Esto que hizo ISA lo hicieron también decenas de compañías paisas y hoy Medellín es un centro de operaciones de plataformas globales de servicios y producción. La tarea siempre será profundizar este proceso.
En Colombia se ha establecido el “Índice de Internacionalización”. El IDI reúne un conjunto amplio de indicadores que permiten observar distintos matices de la inserción internacional de los territorios. Incluye variables relacionadas con la actividad empresarial y comercial, como la presencia de empresas exportadoras, el uso de zonas francas y los beneficios tributarios para el comercio exterior, así como la participación de exportaciones e importaciones en el PIB y el grado de sofisticación de los bienes y servicios exportados.
Desafortunadamente, el IDI no recoge lo que ha sido la gran transformación de Medellín y Antioquia: la conformación de plataformas globales de servicios y producción, y que se mide con el nivel de activos operados en el exterior y los ingresos que se derivan de estos. El IDI no integra este modelo de internacionalización en sus indicadores. Sin esto, Antioquia figura en 2025 entre los departamentos con mayor nivel de internacionalización en Colombia, aunque su posición descendió del segundo al cuarto lugar respecto a 2023. Esta variación sugiere que, pese a su solidez estructural, otros territorios avanzaron con mayor rapidez en el aprovechamiento de los instrumentos convencionales de inserción internacional.
Importante, eso sí, revisar la caída relativa en el ranking permite identificar ciertos desafíos. El ascenso de departamentos como Atlántico evidencia una competencia más dinámica, en la cual las brechas pueden cerrarse rápidamente cuando existen estrategias territoriales más agresivas de internacionalización. Asimismo, la combinación metodológica entre gestión y resultados sugiere que incrementar la infraestructura institucional no sería suficiente si no se fortalecen dimensiones como exportaciones, atracción de inversión extranjera, movilidad académica o desarrollo tecnológico.
A partir de este panorama, Antioquia podría considerar varias líneas de acción. El uso intensivo de instrumentos de comercio e inversión contribuiría a dinamizar la dimensión de gestión; por ejemplo, mediante una mayor participación en zonas francas, programas de atracción de inversión o mecanismos para estimular exportaciones. De igual manera, promover una canasta exportadora más diversificada y sofisticada constituye una vía para mejorar el desempeño internacional en sectores de mayor valor agregado. El fortalecimiento del capital humano con orientación global —movilidad, idiomas, capacidades técnicas— ampliaría las posibilidades de inserción internacional del tejido productivo y académico. Un impulso decidido a la ciencia, tecnología e innovación favorecería la transición hacia actividades intensivas en conocimiento, apoyando tanto la competitividad como el posicionamiento global.
Ingeniero y economista con doctorado en Ingeniería, y doctorando en Historia Empresarial en la Universidad Autónoma de Barcelona. Director de ECSIM y profesor en varias universidades, ha liderado proyectos nacionales e internacionales —públicos y privados— sobre innovación, desarrollo económico y sostenibilidad. Para él, referente en pensamiento empresarial y prospectiva territorial, las ciudades nacen en lo local, pero su destino es el mundo. Solo al abrirse y conectarse logran desplegar su verdadero potencial y construir bienestar duradero.