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Por Sebastián Castrillón - opinion@elcolombiano.com.co

De la Ciudad Milagro

hace 2 horas
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  • De la Ciudad Milagro

Por Sebastián Castrillón - opinion@elcolombiano.com.co

Comenzamos una nueva era de Colombia. Muy al estilo Chino donde los años tienen nombres de animales, pero por cuatrienios, salimos de era del Jaguar (¿o era de la rata?) y entramos a los años del Tigre. Y la verdad, el ambiente se siente distinto, las conversaciones son positivistas y posibilistas, parece que llegó el salvador de Colombia.

ABDL, comenzó con toda su apuesta por la “Patria Milagro”. En su juramento, dejó claro su enfoque por combatir todas las expresiones de corrupción, violencia, terrorismo y narcotráfico para consolidar, así, esa Patria Milagro. Sin embargo, hoy seguimos todos aun a la expectativa de como se logrará.

Lo que si es cierto, es que el presidente no tiene que inventarse mucho, más bien tiene que entender la magia detrás de la Ciudad Milagro. Tiene un ejemplo vivo. Esa reconstrucción de Colombia con autoridad, disciplina fiscal y lucha frontal contra el crimen organizado de la que habla el presidente ya se logró en Medellín.

Ahora bien, el Tigre también debe entender que “El milagro” de Medellín no lo hizo un alcalde, ni una política pública, ni un decreto. Además, que nos tomó 30 años. En nuestra tierra, el milagrito se nos dió gracias a la decisión y compromiso de largo plazo de personas, empresas e instituciones de ponerse de acuerdo en dos cosas fundamentales: 1) que el enemigo no era el vecino que votaba distinto y 2) que dependía de nosotros mismos, no de Bogotá. Esa claridad permitió que políticos de todos los bandos, empresarios y comunidades, academia y Estado, trabajaran juntos sin necesidad de compartir ideología. Solo compartían un objetivo: sacar a la ciudad del fondo del abismo.

Hoy Medellín, protegida por sus empresarios, instituciones y la sociedad, pasó de tener una tasa de 395 homicidios por cada 100.000 en 1991, a 9,5 homicidios en este primer semestre de 2026. Así mismo, registra tasas de desempleo del 6,7% (y sin empleo militante del saliente gobierno), mientras la media nacional dobla ese número. También, este año, entró por primera vez al top 130 del Índice Global de Ecosistemas de Startups de StartupBlink, y se consolidó como la ciudad con mayor densidad de startups por habitante en toda Latinoamérica: 10,9 por cada 100.000 habitantes, por encima de Bogotá (7,3), Santiago (6,3) y São Paulo (6,1). El ecosistema local creció 41% en solo dos años, la velocidad más alta entre las diez principales ciudades del ranking latinoamericano.

Medellín, supo que la empresa pública, nuestas Empresas Públicas, son clave pues fondean la inversión social que genera tantas transformaciones. Se estima que 1 de cada 5 pesos del presupuesto de la ciudad vienen de EPM.

Medellín ya es la ciudad milagro y Colombia puede serlo. Pero, y aunque como dice el hermoso bambuco que “no hay duda ninguna: Antioqueño es mi Dios”, es claro que ese milagro, presidente, no fue obra divina. La Patria Milagro no lo hará el Espíritu Santo, ni tampoco lo hará usted solo. Lo haremos todos los Colombianos y tomará (mucho) tiempo.

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Por Sebastián Castrillón - opinion@elcolombiano.com.co

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