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Columnistas | PUBLICADO EL 29 agosto 2022

¡Cuidado! Los mayorcitos todavía “aguantamos”

Si quieren debatir, bienvenidos, pero si no están dispuestos a aprender y perder, serán destrozados sin piedad.

La semana anterior, la sonda espacial Voyager 2 y este columnista cumplimos años, aunque yo unos más, de estar expuestos al Sol de nuestro sistema planetario. En agosto 20 y septiembre 5 de 1977 fueron lanzadas las naves Voyager 2 y 1 respectivamente, y a pesar de más de cuatro décadas de funcionamiento y los efectos propios del paso del tiempo, siguen siendo la vanguardia de la exploración espacial de los terrícolas.

Las sondas Voyager tienen un generador termoeléctrico de radioisótopos de plutonio que no produce la misma energía que antes, y por eso algunas de sus funciones no esenciales fueron desactivadas. Así como las naves Voyager, por los “efectos propios del paso del tiempo”, seguramente no tengo la misma energía que los jóvenes, pero sigo dando guerra y mis funciones básicas están de maravilla, y las demás siguen funcionando perfectamente, así no tengan que estar activadas permanentemente. Aunque más feo que las sondas Voyager, que ningún mozalbete se atreva a plantearme batalla porque, así ya no tenga su misma masa muscular, la experiencia, las victorias y las derrotas me han permitido saber de verdad dónde y cómo se puede producir dolor, y placer, sin necesidad de mucha artillería. ¡Soy una máquina letal!

Las Voyager tienen un reproductor de cintas de ocho pistas para grabar datos, los que transmiten 38.000 veces más lento que una conexión de internet 5G y tienen tres millones de veces menos memoria que los teléfonos móviles modernos, pero siguen contándonos a los terrícolas lo que nadie más puede, porque su distancia al Sol les permite tener una mirada que solo ellas poseen. Puede que yo no tenga la misma capacidad de memoria de los jovencitos, pero mi recorrido en el tiempo, así como la distancia al Sol de las Voyager, me da la posibilidad de tener una perspectiva que los que no tienen pasado no pueden adquirir en Amazon o Alibaba. De inmediatez, pueden ganarme, pero no de capacidad de contexto, complejidad y correlación con otros fenómenos y actores. Si quieren debatir, bienvenidos, pero si no están dispuestos a aprender y perder, serán destrozados sin piedad.

Los viajeros espaciales Voyager llevan un disco incorruptible bañado en oro con información esencial y no caducable de este planeta y de la cultura de sus habitantes. Tal vez yo no pueda comunicarme tan viralmente como los jóvenes que reproducen muchas boberías fugaces en Tik Tok, pero, así como las sondas Voyager, lo que a mi edad la experiencia me ha dado, y puedo enseñar, no se mide en caracteres o megas, sino en kilates.

Los extraños y algunos de mis amigos al ver mi celular, que de modelo es un 5S y en pocas semanas será lanzado el 14, se burlan diciendo que tengo un “iPhonesaurio”, aunque yo prefiero llamarlo un “iPhone Vintage”; no logran apreciar que, así como mi celular, mi valor no radica en lo nuevo, sino en lo fino, confiable y competente 

Si quiere más información:

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