x

Pico y Placa Medellín

viernes

3 y 4 

3 y 4

Pico y Placa Medellín

jueves

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

miercoles

1 y 8 

1 y 8

Pico y Placa Medellín

martes

5 y 7  

5 y 7

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

6 y 9  

6 y 9

Por Cristian Halaby - opinion@elcolombiano.com.co

De la Curva de Laffer a la Curva de la Fe

La Curva de Laffer lo anticipó: hay un punto en el que subir impuestos deja de funcionar. Más allá, cada aumento reduce el incentivo a producir, invertir o declarar ingresos. Y el recaudo cae. Lo que vivimos hoy va más allá de la técnica fiscal. Es una fractura emocional. Por eso propongo la Curva de la Fe.

hace 8 horas
bookmark
  • De la Curva de Laffer a la Curva de la Fe

Por Cristian Halaby - opinion@elcolombiano.com.co

Colombia ya cruzó el umbral. El sistema tributario no recauda más. Reprime. Asfixia. Expulsa.

La Curva de Laffer lo anticipó: hay un punto en el que subir impuestos deja de funcionar. Más allá de ese punto, cada aumento reduce el incentivo a producir, invertir o declarar ingresos. Y el recaudo cae.

Pero lo que vivimos hoy va más allá de la técnica fiscal. Es una fractura emocional. Por eso propongo un nuevo concepto: la Curva de la Fe.

La Curva de la Fe comienza donde termina la de Laffer. Es el momento en que el ciudadano deja de creer. No solo en el Estado. En el país. En su posibilidad de crecer aquí.

Cuando los impuestos castigan el esfuerzo. Cuando los trámites consumen el tiempo. Cuando la infraestructura bloquea la productividad. Cuando la norma se convierte en obstáculo. Ahí se rompe la fe. Y cuando se rompe la fe, se rompe el país.

La evidencia está frente a nosotros. La inversión extranjera cayó. El talento se fue. El patrimonio se trasladó. Como advierte Hernando Espitia: “La alta tributación está empujando a los contribuyentes a buscar alternativas afuera. La incertidumbre fiscal y jurídica ha generado una fuga de capitales sin precedentes.”

Pero el daño no es solo ciudadano. También es institucional. Hoy enfrentamos el déficit fiscal más grande en años. Y lo enfrentamos con un sistema que prometía recaudar más, pero terminó saboteando la economía.

Desde País S.A. proponemos otra ruta: Un régimen tributario simplificado. Digital. Transparente. Que se maneje en línea. En minutos. Sin privilegios. Sin castigos. Porque el tiempo del ciudadano vale.

Y la confianza no se decreta. Se habilita.

Recuperar la fe no es un gesto simbólico. Es una estrategia económica. Porque sin confianza, no hay inversión. Y sin inversión, no hay país.

La Curva de Laffer nos advierte sobre el límite fiscal. La Curva de la Fe nos advierte sobre el límite emocional. Y Colombia ya cruzó ambos.

Sigue leyendo

Por Cristian Halaby - opinion@elcolombiano.com.co

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD