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Columnistas | PUBLICADO EL 13 marzo 2022

Con su voto decide el futuro de las mujeres

Por Isabel Gutiérrez R. - JuntasSomosMasMed@gmail.com

La participación de mujeres en los órganos de decisión política no es un asunto resuelto. Si bien Colombia ha tenido avances significativos en la representación de mujeres en el Congreso, aún tenemos enormes retos. Estos retos no solo tienen que ver con el número de curules, sino con la agenda pública. Las leyes de cuotas constituyen herramientas importantes en la reducción de la desigualdad y han generado un impulso importante en la participación de mujeres en órganos de decisión. Hoy, día de elecciones, vote por candidatos o candidatas que promuevan la participación de las mujeres en instancias de decisión y busquen el cierre de brechas de género.

En Colombia, la Constitución de 1991 reconoció la igualdad entre mujeres y hombres, la obligación de garantizar la adecuada y efectiva participación de la mujer en los niveles decisorios de la administración pública y la aplicación de la equidad de género como principio rector de los partidos políticos.

Si bien los instrumentos internacionales promulgados por las Naciones Unidas y la aparición de las declaraciones constitucionales fueron importantes, no fueron suficientes para aumentar de manera significativa la representación de las mujeres en instancias de decisión y de poder. Fue necesaria la promulgación de la ley 1475 de 2011, que definió una cuota de género del 30 % en la conformación de listas para las corporaciones de elección popular.

Aunque la participación de mujeres en el Congreso aumentó significativamente en los últimos trienta años, la ganancia en representación llegó recientemente. A comienzos de los noventa, la participación de las mujeres estaba en el 8 %. El Congreso que termina tiene una participación entre el 23 % y el 31 % para ambas cámaras.

Las leyes de cuotas hacen parte de políticas e iniciativas que se conocen como acciones afirmativas, que reconocen la desigualdad y la necesidad de medidas temporales para el reconocimiento de grupos en condición de desventaja. Las leyes de cuotas intentan corregir las desigualdades existentes y, para este caso, la baja participación de mujeres en órganos de decisión.

La representación en número de mujeres es importante porque es una manera de influir en la agenda pública. Pero esto no es sufiente. Se requiere, además, que los candidatos electos lideren una agenda legislativa que se ocupe de los asuntos que mayoritariamente afectan a las mujeres.

Hoy, antes de marcar el tarjetón, piense en quién quisiera que representara sus intereses. En este país, el 51 % de los ciudadanos somos mujeres, tenemos idénticos derechos a los hombres y demandamos acciones afirmativas que nos pongan en igualdad de condiciones. No voten por candidatos machistas y misóginos, no voten por acosadores sexuales. Voten por quienes defiendan la vida de las mujeres libre de violencia. Voten por quienes promuevan la participación de mujeres en órganos de decisión. Voten por quienes busquen remuneración para las mujeres dedicadas al cuidado del hogar. Voten por quienes promuevan políticas laborales que faciliten la crianza de ambos padres de familia. Voten por quienes promuevan la ampliación de la licencia de paternidad. Voten por quienes promuevan el acceso al crédito para las mujeres. Voten por quienes diseñen acciones para que las mujeres ocupen cargos de dirección y se sienten en las juntas directivas más importantes de este país. Voten por quienes no esconden casos de acoso y abuso sexual.

Un país donde las mujeres puedan ser más libres y felices es un país que crece en justicia social, en productividad y en desarrollo 

Isabel Gutiérrez Ramírez
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