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Columnistas | PUBLICADO EL 29 junio 2021

Ciberataques

Por: Hernán González Rodríguez

La prestigiosa revista inglesa The Economist publicó el pasado 19 de junio un preocupante artículo titulado con el ingenioso: Broadbandits, ‘bandidos de banda ancha’ el cual recomiendo leer completo por medio de Google.

“Hace 20 años, afirma la revista, los ataques podrían haber sido el tema de una película de suspenso. Pero el pasado 7 de mayo cerraron durante cinco días los ciberdelincuentes el oleoducto que suministraba casi la mitad del petróleo a la costa este de los Estados Unidos. Para que volviera a fluir, exigieron un rescate de 4,3 millones de dólares a la firma propietaria, Colonial Pipeline Company. Días después, un ataque similar de ‘ransomware’, de secuestro de datos, paralizó la mayoría de los hospitales de Irlanda...Estos pagos se exigen, por lo general, en criptomonedas”.

“Tales ataques son el presagio de la intensificación de una época de inseguridad cibernética que nos afectará a todos, desde empresas de tecnología hasta las escuelas, los ejércitos y los bancos. Piense en un sistema de control de tráfico aéreo o en una planta de energía nuclear atacados. El cibercrimen está impidiendo la digitalización de numerosas industrias y obstaculizando una revolución que permitiría elevar los niveles de vida de todo el mundo”.

“El primer intento de secuestro de datos se realizó en 1989 por medio de un virus que se propagaba a través de los disquetes. La ciberdelincuencia está empeorando a medida que más y más dispositivos están siendo conectados a las redes y a medida que la geopolítica se vuelve menos estable...El riesgo cibernético se ha más que cuadruplicado desde 2002 y se ha triplicado desde 2013. Occidente está en desacuerdo con Rusia, con China y con las autocracias que les dan refugio a los ciberbandidos”.

Resumo los párrafos finales de The Economist así: Las nuevas tecnologías están siendo introducidas en los automóviles, en las residencias, en las fábricas, en la atención médica... por medio del ‘internet de las cosas’. Imagínese escuchar un secuestro de datos en su automóvil que le dice: “entréguenos US$ 5.000 o sus puertas permanecerán cerradas”.

Lidiar con la inseguridad cibernética es tarea difícil, porque entre los actores se encuentran países que ponen a prueba su capacidad para infligir daños en las guerras y porque se trata de países como Rusia, Irán y China que toleran la presencia de bandas criminales.

Y concluye The Economist: “Un punto de partida es que trabajen juntas las sociedades liberales para contener los ataques. En las cumbres recientes del G-7 y de la OTAN, prometieron hacerlo los países Occidentales. Pero enfrentarse a Estados como Rusia y China también se considera crucial. Obviamente, no se trata solo de no espiar a los países occidentales, quienes también hacen su propio espionaje. La cumbre entre los presidentes Joe Biden y Vladimir Putin ya inició el difícil diálogo sobre el cibercrimen. Lo ideal sería que trabajara el mundo en un acuerdo para dificultar que por medio de las bandas anchas amenacen la salud de una economía cada vez más digital”.

Si quiere más información:

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