Un soonicorn es una compañía creada después de 2012 cuya valoración supera los 100 millones de dólares. Lo más interesante es que el término se emplea con aquellas firmas que tienen el potencial de convertirse en “unicornio” –es decir, llegar a valer más de US$1.000 millones–. Pues bien, entre las startup catalogadas así hay una antioqueña que promete este año: Rocketfy.
Se trata de una plataforma para vender en internet con tienda, productos, envíos y pagos “en menos de tres minutos”, según le cuentan los “cerebros” detrás de la idea a EL COLOMBIANO. Básicamente, la estrategia es impulsar a empresas en el comercio electrónico.
Esta tecnológica surgió en 2020, con un capital de $100 millones y basada en tres pilares: solventar las dificultades –principalmente de negocios pequeños– para migrar al mundo digital; proveer un fácil acceso a sus servicios y ofrecer todo lo que sus usuarios puedan requerir, más allá del simple dominio de la tienda online.
“El modelo de Rocketfy se basa en una comisión fija por cada venta realizada en la plataforma, que le permite a los usuarios tener libertad en su negocio. La plataforma va dirigida para quienes venden sus propios productos, para proveedores a gran escala, y para dropshippers, es decir, aquellos que venden productos de terceros”, explican desde la empresa.
Daniel Vargas, Alejandro Kratc, Juan Pablo Gutiérrez y Camilo Quitian son los nombres detrás de esta startup, que hoy cuenta con 41.000 usuarios, pero va por 1 millón en toda América Latina.
Para lograrlo ya dieron el primer paso, saltar al exterior en menos de un año. En octubre pasado aterrizaron en México, que hoy es la segunda casa del emprendimiento. Operan bajo la regulación de dicho país y ahora buscan expandirse a 18 mercados más.