Como un provinciano que se hizo a pulso se define Germán Alberto Bahamón Jaramillo, el recién elegido gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, quien creció en el seno de una familia de vocación agrícola en Huila, ha trasegado por el mundo de reconocidas compañías globales como Apple, Sony y Kimberly-Clark, en las que desempeñó cargos de dirección en Ecuador, Centro América y el Caribe, Colombia y México.
Las horas posteriores a su nombramiento han sido agitadas por cuenta de los mensajes de descontento que a través de Twitter ha enviado el presidente Gustavo Petro, pero su férrea convicción por trabajar en pro de las 542.000 familias productoras de la mano del Gobierno lo llevó a enviar el viernes una carta de petición de audiencia con el mandatario y sus ministros.
“Esperaremos una respuesta amable de la Presidencia. Estamos con todo el deseo de trabajar con el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, y los jefes de las demás carteras”, le contó Bahamón a EL COLOMBIANO.
El dirigente gremial detalló su agenda de trabajo para las próximas semanas, y aspectos de lo que será su gestión al frente de una entidad de más de 95 años de existencia.
Usted en alguna época (2015) aspiró a la Alcaldía de Neiva, ¿en qué se pareció ese proceso al que lo acaba de llevar a la gerencia de la Federación?
“He trabajado 25 años en la empresa privada. Tuve una experiencia personal, a partir de la invitación de un tío materno que se enfermó de cáncer y me pidió renunciar a Sony para trabajar en la empresa familiar. Él falleció y estando en Neiva no vi el progreso y sí una ciudad estancada, así que por naive, o sea ingenuo, traté de aportarle a la política local. No lo logré porque ese es un mundo muy complejo y volví al sector privado. Pero, la campaña a la alcaldía de Neiva no se pareció en nada a la que se hizo para la Federación, en esta ocasión la democracia y la transparencia siempre acompañó a los aspirantes”.
¿Cuántos votos sacó para la alcaldía de Neiva?
“Como 17.000 y el ganador sacó más de 60.000, esa fue una tunda. Pero, en la elección para la gerencia de la Federación hubo unanimidad”.
¿Cuál es la hoja de ruta a partir del martes?
“Desde el día de la elección, el jueves, empezamos la tarea celebrando el primer Comité Directivo. El viernes estuve conociendo los equipos de trabajo. Habrá unas dos semanas para una inmersión completa en el holding de empresas que tiene la Federación para conocer su realidad, retos y oportunidades”.
Durante el recorrido por el país, usted advirtió que el sistema de cooperativas cafeteras está debilitado y que es necesario un crédito para apalancarlas...
“Debemos hablar con el Ministerio de Hacienda para encontrar la herramienta que genere una oxigenación de ese sistema, que hoy tiene unas vicisitudes por la coyuntura de las materias primas en los últimos 18 meses, y lo que ha hecho que muchas de ellas tengan problemas financieros. Se debe buscar un crédito de largo plazo y baja tasa de interés para que las cooperativas que brindan el servicio de garantía de compra del café, fin único y último de la Federación, no vaya a tener tropiezos. La tarea que ha desarrollado la Federación en sus 96 años ha estado de la mano del Gobierno, lo que le ha permitido a esta entidad no gubernamental trabajar por el desarrollo económico”.
¿De su plan gerencial de la Federación hace parte una reestructuración de la entidad?
“No hablemos de reestructuración, pero uno tiene que estar siempre dispuesto en estas y todas las compañías a mirar las condiciones de mercado y basado en eso adaptar estructuras para tomar partido de las oportunidades. Esa es una constante en las empresas del mundo y debe serlo en la Federación Nacional de Cafeteros”.
¿En qué se parece el mundo de las empresas tecnológicas donde buena parte del negocio se mueve en la nube digital a un sector cuyo principal activo, los árboles de café, está siempre a la intemperie?
“Tienen inmensas similitudes porque lo que hacen todas las empresas es conquistar los corazones a través de experiencias. El café, definitivamente, es una experiencia. Las marcas de tecnología han sabido encontrar esas necesidades y nutrir de experiencia al consumidor y estas generan lealtad. Eso es lo que tiene que hacer el café colombiano, entender que brindamos experiencias al consumidor global y que a partir de eso hay que seguir construyendo la marca que genere lealtad y orgullo para el país”.
Hace un tiempo la Federación intentó dotar de herramientas tecnológicas, tabletas, a los productores y el esfuerzo tal vez no fue aprovechado. ¿Cuál sería la tarea que debe hacerse en ese frente?
“No podemos darle la espalda a la tecnología, el mundo está en torno a ella, es decir que no es algo nuevo ni vanguardista, es parte fundamental de las personas en el mundo. La tecnología llegó para quedarse y ayudar, tenemos que implementarla en los procesos agrícolas, para que a través de la investigación y el desarrollo se logren eficiencias. En el manejo de la información la tecnología es un elemento crítico y para la toma de decisiones la información debe fluir rápidamente y de la mejor manera. Muestra de eso es que no hay empresa que en este momento distribuya un producto sin usar los handheld, para saber qué está pasando en tiempo real. También, para el comercio exterior una herramienta fundamental es el blockchain, que puede fortalecer la confianza de los consumidores en el sentido de que el producto que está adquiriendo tiene una trazabilidad, que para la diferenciación del café colombiano es clave”.
¿El Jaramillo de su segundo apellido tiene raíces paisas?
“Mi abuelo materno, Fabio Jaramillo Ángel nació en Montenegro Quindío, y por el café llegó al Huila atraído por un tío que compraba el grano en el sur del país, por allá en 1940”.
¿Cuáles son sus aficiones?
“El ciclismo y los caballos. Fui futbolista y con algo de ego debe decir que era de los buenos, pero me rompí todos los huesos y lo abandoné”.
¿Cuál era su posición cuando jugaba fútbol?
“Empecé como mediocampista y luego fui delantero, por la punta izquierda”.
¿Cuál era el apodo que le tenían en la cancha?
“El apodo que me pusieron en Neiva cuando jugaba fútbol fue Guanábana (risas), por lo blanco y dulce”.
¿Y de quién es hincha?
“Del América de Cali”.
Renuncia pedida y elección mal recibida
A comienzos de diciembre pasado, mientras se celebraba el congreso cafetero desde la Casa de Nariño le pedieron la renuncia al entonces gerente de la Federación, Roberto Vélez. Desde ese momento se inició un proceso de relevo que terminó el pasado jueves, en un congreso cafetero extraordinario, con la elección por unanimidad de Germán Bahamón. Horas después de conocerse la decisión de los caficultores, el presidente Gustavo Petro a través de Twitter expresó su malestar por esa escogencia, de la que dijo cercenó la democracia y cuestionó el proceso, señalando que se vetaron candidatos “solo para escoger quien se pudiera oponer al Presidente”.
Para Bahamón, las inquietudes derivadas de esos mensajes de Twitter no suman.