La producción colombiana de café el año pasado cerró en 14,75 millones de sacos de 60 kilos, un 9 % más que el cierre de 2018 cuando se contabilizaron 13,55 millones de sacos. “Este volumen de producción no se registraba desde hacía más de 25 años (16,1 millones de sacos en 1992)”, destacó la Federación Nacional de Cafeteros en un comunicado.
El gremio añadió que este importante crecimiento es producto del estado actual de la caficultura colombiana que hoy cuenta con los mejores indicadores de su historia: variedades resistentes en el 83 % de los cafetales, edad promedio de 6,6 años, densidad promedio de 5.243 árboles por hectárea y una productividad de 21,4 sacos por hectárea.
Al cierre del 2019 las exportaciones del grano aumentaron 7 % totalizando 13,69 millones de sacos en comparación con los 12,75 millones de sacos puestos en el exterior en 2018.
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La Federación también mencionó que los mercados internacionales siguen demandando cafés de alta calidad y que un indicador que refleja ese interés es que la prima o diferencial reconocido por el café colombiano fue, en promedio, de 26,7 centavos de dólar por libra en el último año.
“Colombia seguirá trabajando por mantener la caficultura joven y productiva y profundizará sus esfuerzos en mejorar la calidad del café, para continuar conquistando nichos de alto valor y por esta vía mejorar la rentabilidad de la actividad cafetera”, agregó la agremiación.
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Al cierre del 2019, el valor de la cosecha cafetera fue de 7,2 billones de pesos, un 15,8 % más frente a los 6,2 billones de 2018, recursos que van directamente a dinamizar la economía de los más de 600 municipios cafeteros del país.