Una Chevrolet Silverado de placas CAS-263 terminó en un inmueble del barrio Laureles-Estadio después de que varias pertenencias fueran retiradas del museo de Roberto Escobar, esto en una diligencia llevada a cabo el pasado 17 de septiembre con funcionarios de Movilidad y una empresa de grúas.
El episodio es uno de los coletazos de la extinción de dominio que dejó en manos del Estado el millonario predio de la vía Las Palmas donde funcionó la autodenominada la Casa Museo Roberto Escobar Gaviria.
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Una grúa esperaba afuera y uniformados acompañaban la diligencia. Ese día el vehículo volvió a cambiar de manos.
Nicolás Escobar Urquijo, hijo de Roberto Escobar Gaviria, hermano de Pablo, y conocido también como Máximo Tecra Rossi, llegó acompañado por integrantes de la Policía y otras autoridades para reclamar la camioneta, con fundamento en una decisión judicial que le reconocía derechos sobre el automotor, según la información revelada por Infobae.
Pero, ¿cómo terminó un vehículo asociado al antiguo jefe del cartel de Medellín escondido en una casa de Laureles?
La respuesta está en una historia anterior: la intervención judicial de la propiedad que durante años fue autodenominada museo por el hermano de Pablo Escobar.
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La historia de la camioneta
La extinción de dominio del inmueble ubicado en la vía Las Palmas cambió el destino de la propiedad, pero no significó que todos los objetos que estaban dentro pasaran automáticamente a ser del Estado. Ese punto resulta clave para entender la ruta de la Silverado.
Según la información conocida por el medio, ante los problemas legales que rodeaban a la propiedad, Roberto Escobar trasladó varias de las pertenencias que se encontraban en el lugar hacia otros inmuebles. Entre ellas estaba la camioneta roja.
Así fue como el vehículo terminó en Laureles-Estadio, lejos de la propiedad ubicada en el barrio La Asomadera 2, en inmediaciones de la carrera 38, donde durante años había sido exhibido junto con otros objetos ligados a la historia de Pablo Escobar.
La nueva disputa ya no tenía como escenario principal la propiedad perseguida por la justicia, sino la titularidad del automotor. El conflicto enfrentó a Roberto Escobar y a su hijo Nicolás.
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Según los documentos citados en el reporte, el proceso judicial buscaba restablecer a Nicolás Escobar Urquijo como propietario legítimo de la camioneta.
Antes de la diligencia de septiembre se hicieron visitas de reconocimiento durante unas dos semanas para determinar los horarios de funcionamiento del establecimiento donde permanecía el vehículo.
Luego vino el operativo que terminó con la Silverado afuera del inmueble y sobre una grúa rumbo a El Poblado. Entre los documentos presentados durante el procedimiento estaban un histórico vehicular, comunicaciones remitidas a autoridades de Policía y una denuncia penal por el presunto delito de abuso de confianza relacionada con el traslado inicial de la camioneta.
Al terminar la operación, el automotor quedó bajo disposición de Máximo Tecra Rossi, como también es identificado Nicolás Enrique Escobar Urquijo, en las instalaciones del autodenominado Museo Pablo Escobar.
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La disputa podría, no obstante, tener nuevos capítulos. La administración de la llamada Casa Museo Roberto Escobar Gaviria podría cuestionar el retiro del vehículo, controvertir la titularidad alegada por Nicolás o reclamar por los daños ocasionados durante la intervención del inmueble.
¿Qué pasó con la casa donde estaba el autodenominado museo?
Mientras la camioneta cambiaba de lugar, el predio que durante años sirvió de escenario para la exhibición de objetos relacionados con Pablo Escobar ya había tenido un destino muy distinto.
La propiedad, ubicada sobre la vía Las Palmas, tenía un avalúo superior a $6.115 millones y fue objeto de un proceso de extinción de dominio.
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La sentencia estableció que el inmueble había estado relacionado con Pablo Escobar. Después de su muerte, en 1993, la propiedad pasó a sus hermanas Marina y Gloria Escobar mediante una escritura registrada en 1996.
Ellas, según los antecedentes del proceso, no habitaron la vivienda. Su administración quedó en manos de Roberto Escobar Gaviria, conocido en su momento como El Osito, hermano mayor del antiguo jefe del cartel de Medellín.
Fue entonces cuando la propiedad adquirió la función que la hizo conocida entre turistas y curiosos: se convirtió en lo que llamaron Casa Museo Roberto Escobar Gaviria.
Allí se mostraban vehículos, objetos y otros elementos que la familia relacionaba con la vida del capo Pablo Escobar y con la época del cartel de Medellín.
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Roberto Escobar recibía visitantes y también comercializaba supuestas obras que, según información recogida durante la investigación, habrían resultado ser falsas.
La existencia de ese espacio ocurrió mientras el inmueble estaba involucrado en un proceso de extinción de dominio y bajo medidas cautelares.
La SAE cuestionó que el predio continuara funcionando como un sitio de exaltación del narcotráfico y lo ubicó dentro del debate por el llamado narcoturismo en Medellín que se ha querido regular en la capital antioqueña.
Una propiedad de más de $6.115 millones y una investigación por su origen
El proceso judicial no se limitó a determinar quién administraba la casa. También examinó cómo había llegado a manos de quienes aparecían como sus propietarios.
La propietaria inicial registrada fue Gilma Aidée Urdinola Ospina, familiar de Iván Urdinola, quien fue cabecilla del extinto cartel del Norte del Valle.
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De acuerdo con la investigación de la Fiscalía citada en los reportes sobre el caso, Urdinola Ospina no acreditó capacidad económica suficiente para adquirir una propiedad cuyo valor superaba los $1.100 millones ni para responder por una hipoteca cercana a los $240 millones.
Los investigadores y el juzgado revisaron testimonios, movimientos financieros y registros tributarios. Uno de los testimonios incorporados al expediente fue el de Nicolás Escobar Urquijo.
Según su versión, la propiedad permaneció bajo control de la familia Escobar. Primero, habría sido utilizada como una caleta y, posteriormente, en lo que llamaron museo.
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La investigación también examinó la posible utilización de terceros como presuntos testaferros para conservar el control del inmueble después de la muerte de Pablo Escobar. El resultado fue la extinción de dominio de la propiedad.
Una vez el Estado recuperó el inmueble, la SAE tomó posesión y dispuso un nuevo destino para la millonaria propiedad y dejar de ser lo que críticos del lugar llamaron “apología a Pablo Escobar”. El predio fue entregado, mediante una invitación pública, a una fundación orientada al bienestar de menores de edad.
La entidad señaló que allí se desarrollarían actividades de cuidado, protección, formación y generación de oportunidades para niños, niñas y adolescentes de Medellín.
El cambio buscó darle al inmueble una finalidad completamente distinta a la que tuvo durante los años en que recibió visitantes interesados en la figura de Pablo Escobar.
La SAE por eso presentó la transformación como un giro simbólico: un espacio asociado durante años con la violencia y el narcotráfico sería utilizado ahora para actividades dirigidas a la niñez. Pero mientras la casa cambiaba de dueño y de función, algunos de los objetos que habían estado dentro tomaron otros caminos.
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Preguntas y respuestas
- ¿Qué pasó con la camioneta roja de Pablo Escobar que estaba en Laureles?
- La Chevrolet Silverado de placas CAS-263 fue retirada de una vivienda en Laureles-Estadio el 17 de septiembre de 2026, durante una diligencia judicial, y trasladada en una grúa al Museo Pablo Escobar, en El Poblado.
- ¿Por qué una camioneta relacionada con Pablo Escobar terminó en una casa de Laureles?
- La camioneta habría sido trasladada desde la antigua Casa Museo Roberto Escobar Gaviria antes de que el inmueble de la vía Las Palmas quedara en manos del Estado mediante un proceso de extinción de dominio. Según la información citada en la noticia, Roberto Escobar trasladó varias pertenencias a otros inmuebles, entre ellas la Silverado.
- ¿Quién reclamó la camioneta Silverado de placas CAS-263?
- El vehículo fue reclamado por Nicolás Escobar Urquijo, hijo de Roberto Escobar Gaviria. Según la información de la noticia, presentó una decisión judicial que le reconocía derechos sobre el automotor.
- ¿Dónde está actualmente la camioneta roja vinculada a Pablo Escobar?
- Después de ser retirada de la vivienda de Laureles, la camioneta fue trasladada al Museo Pablo Escobar, en El Poblado, donde quedó bajo disposición de Nicolás Escobar Urquijo.