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Mundo | PUBLICADO EL 12 junio 2022

Ucrania no solo pide armas, ahora urge por prótesis

La invasión rusa aumentó el número de personas mutiladas en el país europeo.

  • Cerca de 250 pacientes mensuales llegan solicitando prótesis al centro de rehabilitación de Dnipro, en Ucrania, desde que estalló la guerra. FOTO: AGENCIA EFE.
    Cerca de 250 pacientes mensuales llegan solicitando prótesis al centro de rehabilitación de Dnipro, en Ucrania, desde que estalló la guerra. FOTO: AGENCIA EFE.
  • Cerca de 250 pacientes mensuales llegan solicitando prótesis al centro de rehabilitación de Dnipro, en Ucrania, desde que estalló la guerra. FOTO: AGENCIA EFE.
    Cerca de 250 pacientes mensuales llegan solicitando prótesis al centro de rehabilitación de Dnipro, en Ucrania, desde que estalló la guerra. FOTO: AGENCIA EFE.
Por: Agencia EFE

Los militares ucranianos repiten que necesitan que otros países les envíen armas, pero en el caso del centro de rehabilitación de mutilados en Dnipro lo que esperan son prótesis, pues ahora tiene más del doble de pacientes que antes de la guerra.

“Antes recibíamos entre 70 y 80 por mes. Ahora hasta 200 o 250, con una importante tendencia al alza”, asegura Oleksiy Shtanko, director de la Planta Protésica de Dnipro, una ciudad en el sureste de Ucrania, adonde llegan muchos de los heridos en el frente de guerra contra Rusia.

La ayuda del exterior es esencial “en estos tiempos difíciles”, subraya, mientras observa a un par de pacientes que hacen ejercicios para aprender a andar con sus prótesis en las piernas.

Al centro le llega de todo, desde niños pequeños a ancianos, con mutilaciones menores y más graves, pero tienen prótesis para todos ellos, desde las que les piden por razones de estética a otras más complejas con inteligencia artificial.

Cualquiera puede acudir tras solicitarlo a través de un servicio público de Protección Social, para recibir asistencia gratuita, tanto para elaborar la prótesis como para su estancia durante la rehabilitación.

Les llegan ayudas, “pero me gustaría ver más, dada la cantidad de solicitudes que recibimos ahora”, confiesa.

El centro necesita una ampliación y hace falta dinero, o el envío de cualquier material, desde camas a maquinaria de ortopedia, para recibir más militares heridos y también a civiles, para ayudar “a un mayor número de personas”, añade.

La guerra ha obligado a acelerar su trabajo, pues antes les llevaba un par de meses elaborar cada prótesis, a medida de cada paciente, y ahora tardan solo uno.

Antes las amputaciones eran por causas como accidentes laborales o de tráfico, ahora muchas más por las heridas de la guerra, explica.

Shtanko destaca que los menores costes, por ejemplo en salarios, hacen que una prótesis en este centro resulte tres veces más barata que lo que puede costar en otros países de Europa, donde puede superar los 10.000 euros.

Con ese dinero aquí tienen para tres, contando todo el proceso desde su fabricación hasta completar la rehabilitación, que en el caso de las piernas “es rápido, en tres o cinco días se aprende a andar de nuevo”, comenta.

Pero para él, más que el dinero lo que importa es el resultado, que quien acude a ellos salga satisfecho.

Noticias de la guerra

En cuanto al desarrollo de la invasión, que comenzó en febrero, Rusia aseguró este domingo que destruyó con misiles “Kalibr” de largo alcance un gran almacén de sistemas de misiles antitanque suministrados a Kiev por EE.UU. y países europeos, en la región de Ternópil, en el oeste de Ucrania.

Los misiles fueron lanzados desde el mar sobre la localidad de Chórtkiv, señaló el portavoz del Ministerio de Defensa, Ígor Konashénkov, en su parte bélico matutino.

Según Defensa, los “Kalibr” alcanzaron “un gran almacén de sistemas de misiles antitanque suministrados al régimen de Kiev desde EE.UU. y países europeos, sistemas de misiles antiaéreos portátiles y proyectiles de artillería para sistemas de armas”.

Además, según Konashénkov, durante la última jornada misiles lanzados desde el aire de alta precisión golpearon dos puestos de mando y 15 áreas de concentración de soldados y equipo militar de las Fuerzas Armadas de Ucrania.

Esos misiles destruyeron, según Rusia, una lanzadera del sistema de misiles antiaéreos Buk-M1 cerca de Barvinkove, ​​​​en la región de Járkov, y una estación de radar de control del espacio aéreo cerca de Sloviansk, en la región de Donetsk.

También alcanzaron un radar para detectar y rastrear objetivos del sistema de misiles antiaéreos S-300 en las cercanías de Krivói Rog, en la región de Dnipró, así como dos baterías de sistemas de misiles de lanzamiento múltiple en dos localidades de las regiones de Donetsk y Lugansk.

Por su parte, el Ejército ucraniano mantiene el control sobre la importante ciudad de Severodonetsk pese al asedio sobre la planta Azot, que según las autoridades militares del este de Ucrania no ha quedado bloqueada por las tropas rusas.

“Azot no está bloqueado. Se está combatiendo en las calles de las cercanías de la planta”, afirmó el jefe de la administración militar de Lugansk, Serhii Haidai, según el portal Ukrinform.

Haidai agregó que previsiblemente las tropas rusas van a intensificar sus ataques para tomar la ciudad a lo largo de este domingo o el lunes.

Rusia sostiene que mantiene ya bajo bloqueo la planta Azot, donde aparentemente trata de reeditar la estrategia seguida hasta lograr la caída de la acería Azovstal en Mariúpol y hacerse así con el control sobre la región de Lugansk.

Zelenski viene reclamando armas pesadas a sus socios extranjeros, para frenar la ofensiva rusa sobre el este del país, donde empiezan a escasear las municiones.

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