Irlanda está horrorizada. Los pequeños esqueletos de hasta 794 bebés —muchos de ellos recién nacidos—, yacen sepultados en las tierras que entre 1925 y 1961 pertenecieron a un centro de acogida de madres solteras manejado por un grupo de monjas en la localidad de Tuam.
En 1975, dos niños que se encontraban jugando en los terrenos que antes pertenecían a la Bon Secours Mother and Baby Home, encontraron debajo de una losa de concreto un recinto subterráneo en el que alcanzaron a ver decenas de pequeños esqueletos. Uno de los niños contó por entonces a medios locales que alcanzó a ver hasta 20.
Pero las autoridades no investigaron de qué se trataba. En el siglo XIX, numerosas hambrunas devastaron a la población e hicieron comunes dichas fosas en...