El recuerdo de una serie de masacres, desapariciones, heridas y desplazamientos forzados, para no repetir y nunca olvidar, se evocó ayer en la presentación oficial de los cuatro informes de investigación sobre el conflicto armado en Antioquia, realizados por el Grupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (Cnrr).
Las investigaciones elaboradas fueron (1) San Carlos: Memorias del éxodo en la guerra , (2) Silenciar las democracias: Masacres en Segovia y Remedios 1982 - 1997, (3) Desplazamiento forzado en la comuna 13: La huella invisible de la guerra , (4) y un informe preliminar sobre la masacre de La Chinita.
Cada una hace relación a hechos violentos graves y simbólicos ocurridos en los últimos 30 años y que fueron reconstruidos a través de la voz de las víctimas, para reivindicarlas y dignificarlas.
Éxodo en San Carlos
"Ahora no nos da miedo contar lo que vivimos. Lo vamos a decir porque ya no nos tenemos miedo, los grupos armados ya no están", relató Angélica Escudero, durante la presentación del informe de la violencia que padecieron los habitantes de San Carlos, especialmente entre 1998 y 2003.
Las cifras, depositadas en este informe hablan por sí solas: 33 masacres ocurrieron entre 1995 y 2005 (23 cometidas por los paramilitares, 5 por la guerrilla y 4 por grupos armados sin identificar).
La que más se recuerda fue la perpetrada por el frente 9 de las Farc, el 16 de enero de 2003 en las veredas de Dosquebradas, La Tupiada y Dinamarca, donde murieron 17 personas.
Una de esas víctimas fue el hijo de Angélica Escudero, a quien meses antes la misma guerrilla le había asesinado a su esposo en Dosquebradas.
También la barbarie de los grupos armados que se asentaron y se disputaron este municipio (ubicado en una zona de embalses y de producción hidroeléctrica) dejó 137 personas desaparecidas. Solo algunas de ellas fueron halladas en fosas comunes en las montañas. Y a la fecha 78 sancarlitanos, de todas las edades, fueron víctimas de las minas antipersonal que dejaron enterradas las guerrillas.
Pero lo que nunca se debe olvidar, como repitieron ayer durante el acto oficial, es que las violencia sacó de casas, ranchos y fincas a 19.954 habitantes del municipio (de los 25 mil que tenía), desocupando completamente 30 veredas y numerosos barrios.
Si bien el retorno se incrementó desde el 2008 (en total 9.604 personas volvieron a San Carlos) "todavía falta que vuelva la gente. Por eso estamos aquí, porque falta mucho por hacer", explicó Angélica Escudero.
"El supuesto con el que se abordan los temas de verdad y memoria es que si la sociedad los conoce, se apropia de ellos y si las instituciones asumen las responsabilidades que esos informes implican, tendremos una base para que no se vuelvan a repetir", explicó Gonzalo Sánchez Gómez, coordinador del Grupo Memoria Histórica.
Y eso fue lo que quedó consignado en estas 430 páginas, dirigidas por Martha Nubia Bello, investigadora social.
Ayer en la tarde fue el lanzamiento también del informe sobre las masacres de Segovia y Remedios y hoy será la puesta en común del desplazamiento en la comuna 13 y la masacre de La Chinita.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4