La iniciativa de proyecto de Acto Legislativo del Partido Conservador para abolir las excepciones del aborto en Colombia ha despertado todo tipo de pasiones y reacciones por parte de diferentes sectores de la sociedad.
Defensores del aborto han rechazado este proyecto de ley, argumentando que dicha iniciativa se respalda en creencias religiosas que no deben tener eco en un país laico.
Estando de acuerdo que un debate tan sensible y de interés nacional no se debe hacer fundamentado exclusivamente en razones religiosas, sí es de la mayor importancia y justicia que en Colombia se dé abiertamente la discusión y que en ella participen diferentes sectores de la sociedad, para que sus opiniones sean tenidas en cuenta por parte del Congreso al momento de legislar sobre esta delicada materia.
Dicha discusión debe ser integral y desde una mirada multidisciplinar en donde esté presente la medicina, la salud pública, la ética, el derecho, y todas las demás disciplinas que enriquezcan el debate y ofrezcan argumentos de peso para que el Congreso decida sobre este tema.
Considero que una materia tan espinosa no puede ser decidida exclusivamente por unos magistrados que a pesar de los esfuerzos que puedan hacer por incorporar otras miradas en esta discusión, su argumentación será mayoritariamente jurídica.
Extraña que algunos de los más acérrimos defensores de la libertad y la pluralidad, hoy se opongan a un debate social y abierto sobre un tema fundamental como lo es el del aborto.
No se debe obstaculizar la iniciativa de hacer una consulta popular frente al tema; instrumentos democráticos como éste se crearon para que las personas expresen sus opiniones sobre temas puntuales de interés general.
En Colombia se ha planteado hacer referendos y consultas populares como el del agua, la cadena perpetua para violadores de menores de edad, y la corrupción. Millones de personas firmamos un documento para que se haga una consulta popular en donde se nos pregunte a las personas si estamos de acuerdo o no con la penalización del aborto. Esta iniciativa ciudadana debe ejecutarse para que sus resultados sirvan como elemento para la discusión que el Legislativo tendrá sobre el tema.
Es de la mayor importancia que tanto los magistrados de la Corte Constitucional, como los miembros del Senado de la República, conozcan la opinión general de la población frente a un tema tan sensible.
Es antidemocrático que algunas personas se opongan a un debate tan necesario, argumentando que este tema ya ha sido solucionado por la Corte Constitucional con su fallo sobre la despenalización del aborto en los tres casos y acudiendo al falaz argumento sobre la religiosidad de dicha iniciativa.
No se deben escandalizar algunos porque el Partido Conservador quiera abrir un debate democrático y abierto sobre un tema fundamental.
Escandaloso cuando el Legislativo o la Corte Constitucional se manifiestan frente a temas tan poco decorosos como el de las mascotas en el servicio público.
Bienvenido el debate sobre la penalización del aborto, hecho con altura, presencia de diferentes sectores de la sociedad y de cara a la ciudadanía.
Post Scriptum: El infame secuestro de la niña de 10 años, hija del alcalde de Fortul, es una muestra más de la imposibilidad de diálogo con el terrorismo.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4