Los primeros 15 minutos de las reuniones de la Red de Mujeres Emprendedoras transcurren con risas. Se turnan para llevar algunos pasabocas y los reparten mientras se cuentan lo último que ha pasado en sus vidas. No tienen un horario fijo para encontrarse; por eso cada reunión es la excusa perfecta para conversar. “Como cuando una familia no se ve hace tiempo”, dice Angie Valencia, representante legal de la red.
Las decisiones que toma el colectivo se registran en la libreta de Angie, una mujer que siempre anota todo lo que discuten. Fue ella la encargada de reunir a las ocho mujeres que integran la red, con la excusa de visibilizarse y crecer juntas.
Angie nació en Medellín, pero creció en Santa Fe de Antioquia. Su espíritu emprendedor se consolidó hace más de cuatro años, cuando decidió elaborar un jabón que aliviara su alergia. Ninguno de los ungüentos comerciales le había funcionado. “En medio de la exploración empecé a intentar con plantas medicinales y se me quitó la alergia”. Al ver el resultado, la gente del municipio quiso saber más y así nació El Jardín de los Sentidos.
Con su negocio en expansión, empezó a coincidir con otras empresarias en reuniones municipales, por lo que las convocó para crear una asociación. Aunque al inicio no asistieron muchas, encontró una diversidad de enfoques que enriqueció las miradas del grupo. De esa manera, nació la Red de Mujeres Emprendedoras.
Cuando Angie habla de ellas, se asegura de incluir los intereses de todas las asociadas. Muchas son madres cabeza de hogar y víctimas de la violencia, quienes han encontrado en el grupo una vocación de servicio y una oportunidad de potenciar sus ideas.
Con el propósito de consolidar su alianza, se registraron en la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia. Con Angie como representante legal, han aprovechado todas las iniciativas en las que pueden participar. Una de ellas fue 500 Mil Mujeres Agroempresarias, en la cual ganaron un incentivo de 22 millones de pesos para su fortalecimiento. “Esa ayuda fue gracias a que estábamos registradas; por eso siempre digo que yo nunca me voy a negar a asistir a cualquiera de sus eventos”.
En la actualidad, las integrantes de la red quieren tener su marca de café y el espacio físico para desarrollar todo el proceso. Además, Angie comenzó sus estudios en Trabajo Social, una oportunidad para profesionalizar su liderazgo, puesto que su resiliencia y sentido de pertenencia son valores que intenta replicar. “Por más problemas que encontramos, siempre hallamos una solución”.
