Recuerda que se acercaron como 4 personas más. Preguntaron si podían grabar. “¿Para qué?”, les preguntó. “Para verla”. Camilo Durango llevaba ya muchos años yendo a las comunidades del Chocó. En esa ocasión, de 2016, fue acompañado de organizaciones teatrales con el fin de presentar allí, en el territorio, una obra de teatro: “Supimos después que esos 4 eran guerrilleros que solo se acercaron a ver una obra de teatro. A grabarla para mostrársela a sus compañeros”. Niños y adultos sentados estáticos frente a la pantalla. Preguntas de la obra, una curiosidad por entender y saber.
Entendió que eso podía ser un camino. De regreso a Medellín, este graduado de antropología de la Universidad de Antioquia lo habló con un amigo: quisiera crear un festival selva adentro, le dijo “¿Y entonces? Ya tiene el nombre; comience”.
Así nació el Festival Selva Adentro, que ha llevado teatro y música a algunas de las comunidades más apartadas de Colombia. Edición tras edición, Durango ha impactado al territorio.
¿Qué definición le da a cultura y qué significa, para usted, ser líder?
“Cultura son las manifestaciones estéticas, políticas, sociales, económicas, de una sociedad. Cuando hablamos de procesos culturales y artísticos, es toda aquella manifestación de personas, colectivos, comunidades, a través de la que expresan palabras, emociones, memoria, historias, perspectivas, sueños. Y las preguntas y problemas, en una manera de confrontarlas. Yo hago parte de un colectivo. Y gracias a ese colectivo muchas de las ideas que se me ocurren pueden suceder. Más que un líder, me considero un enlazador de distintos procesos. Alguien que vincula iniciativas y las pone a funcionar. Y en ese lugar me siento cómodo. Ser enlazador de procesos culturales es una satisfacción muy grande”.
¿Por qué lo hace, qué lo motiva a hacerlo?
“Mi motivación es la convicción política, personal, de que es necesario transitar ese conflicto armado y social en el que nuestro país sigue. La manera en que han sido golpeados los territorios, los testimonios que hemos escuchado, nos llevan a pensar que es necesario dejar atrás esa guerra, buscar herramientas alternativas para trascenderla”.
¿Qué o quién lo inspiró y cómo inspirar a los demás?
“Lo más revolucionario es estudiar, prepararnos, entender qué pasa en este país para no llevar un pensamiento colonial al territorio, desprovisto de realidad. Estudiando nos dimos cuenta de que la cultura es un gran motor para transformar y eso nos motiva, ese compromiso con las comunidades. Sigo creyendo en la utopía, sigo siendo un soñador que se levanta todos los días con la esperanza en el cuerpo”.
¿Quiénes están detrás de los procesos que lidera?
“Desde que nació Selvadentro está el equipo de la Red Cepela (Red de Colectivos de Estudio en Pensamiento Latinoamericano), que se creó como iniciativa estudiantil hace años en la Universidad de Antioquia, y que se fue fortaleciendo. Hay además una serie de voluntarios y organizaciones que apoyan el Festival y a la red, como el colectivo teatral Matacandelas, la Corporación colombiana de Teatro de Bogotá. Y obviamente las chicas que han estado acompañándome en bailes afroantillanos, un apoyo en todo este proceso”.
¿Cómo visibilizar más procesos como el suyo?
“La presencia en los medios es fundamental. Creemos que, si la empresa privada se vincula, si las instituciones públicas también lo hacen, esto funcionaría mejor. Creemos que la triada ciudadanía, privado y Estado puede visibilizar más estos procesos. Nosotros también vendemos paquetes para financiar el Festival: que la gente se atreva a llegar y ver y vivir 4 o 5 días teatro en la región, compartiendo con las comunidades”.