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David, ¿qué tal que no hubieras estudiado?

  • El fisioterapeuta David del Castillo
    El fisioterapeuta David del Castillo
  • En 1996, David del Castillo jugó el torneo Ponyfútbol, gracias a su paso por la escuela de Alexis García. En el certamen representó al barrio San Fernando de Itagüí. FOTO: CORTESÍA.
    En 1996, David del Castillo jugó el torneo Ponyfútbol, gracias a su paso por la escuela de Alexis García. En el certamen representó al barrio San Fernando de Itagüí. FOTO: CORTESÍA.
  • En La Equidad pudo desarrollar sus conocimientos como fisioterapeuta, antes de dar el salto al exterior. FOTO: CORTESÍA.
    En La Equidad pudo desarrollar sus conocimientos como fisioterapeuta, antes de dar el salto al exterior. FOTO: CORTESÍA.
  • Los colombianos campeones con León de Guanajuato, de izquierda a derecha: Yairo Moreno, William Tesillo, Andrés Mosquera, Stiven Barreiro y el fisioterapeuta David del Castillo. FOTO: CORTESÍA.
    Los colombianos campeones con León de Guanajuato, de izquierda a derecha: Yairo Moreno, William Tesillo, Andrés Mosquera, Stiven Barreiro y el fisioterapeuta David del Castillo. FOTO: CORTESÍA.
  • El fisioterapeuta David del Castillo, posando con el título de campeón de la liga mexicana, con el club León. FOTO: CORTESÍA.
    El fisioterapeuta David del Castillo, posando con el título de campeón de la liga mexicana, con el club León. FOTO: CORTESÍA.
05 de febrero de 2021
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En el mundo hay 265 millones de futbolistas, entre profesionales y aficionados, 1.700.000 equipos, cinco millones de árbitros y funcionarios, y 5.000 millones de hinchas. Eso dice la encuesta Big Count de la Fifa 2006, el último gran censo sobre este deporte. Desde aquel registro pasaron ya 15 años, por lo que los números pudieron incrementarse, tanto como los incontables sueños de niños y niñas de levantar una copa y alcanzar la fama.

Uno de esos soñadores era David del Castillo Londoño, un muchacho del barrio Sevilla, de Medellín. En 1994, cuando apenas tenía 10 años, empezó el camino hacia la gloria. Ingresó a la escuela de fútbol de Hilda García de Maturana, la madre de “Pacho” Maturana, el insigne técnico colombiano, y como volante de creación empezó a dar pinceladas de crack.

Dos años más tarde pasó a la escuela de Alexis García y en 1997 se batió en duelo contra otros infantes en el Torneo Ponyfútbol, representando al barrio San Fernando de Itagüí.

Llegaron a la eliminatoria nacional y compitieron en la Marte I. No quedaron campeones, pero allí se disparó el ascenso de David, peleando por otros triunfos en la Liga de Antioquia, hasta obtener el título de la categoría sub21 en el 2000.

“En esa época, el profe Alexis nos acercaba a entrenar con jugadores de Nacional, luego él fue técnico de Pereira y La Equidad. Mi sueño era ser profesional, tenía buen rendimiento y era el capitán del equipo, así que lo veía cerca”, recordó David.

La proximidad de ese salto al estrellato, pondría al muchacho en la disyuntiva que enfrentan todos los deportistas de élite: ¿jugar, aprovechando el buen presente, o estudiar pensando en el futuro?

El DT Alexis García estuvo frente a ese dilema en la adolescencia: “A mí me decían, ‘o juega o estudia’”.

Fue así como experimentó la brusca realidad de tener que escoger. Y aunque él hizo el sacrificio de combinar las dos cosas, conoció decenas de jóvenes que no pudieron. Aclaró que “para muchos, su única ilusión es salir adelante económicamente por su familia, y optan por darle el 100% del tiempo al deporte; además, carecen de alguien que los asesore de verdad en estas situaciones”.

En esto coincidió con el formador de talentos Hugo Castaño, fundador del club La Mazzia, en Medellín. “Hay quienes se guían por el espejo de otros jóvenes que acumularon dinero, y creen que abandonar el estudio es la opción más rápida para tener plata y ayudar a la familia. Yo siempre digo que el fútbol es muy incierto y no todos llegan a la cima”, opinó.

No se requiere cambiar el modelo educativo, sino tener instituciones y docentes más flexibles en su metodología, que comprendan que el deporte también forma parte de una educación integral”. Hugo Castaño, formador de talentos
En 1996, David del Castillo jugó el torneo Ponyfútbol, gracias a su paso por la escuela de Alexis García. En el certamen representó al barrio San Fernando de Itagüí. FOTO: CORTESÍA.
En 1996, David del Castillo jugó el torneo Ponyfútbol, gracias a su paso por la escuela de Alexis García. En el certamen representó al barrio San Fernando de Itagüí. FOTO: CORTESÍA.

Doble sacrificio

El profe García siempre se preocupó por formar jugadores integrales. En el caso de David, además de la postura del DT, fue esencial el ejemplo familiar. Su madre Gloria Londoño es enfermera, y el papá, Lainer del Castillo, ingeniero químico.

En 2001 la mamá lo matriculó en el pregrado de Fisioterapia, en la U. María Cano. Ya había hablado del tema con el hijo, y él le había dicho que quería algo afín al deporte.

“Nuestro modelo de estudio dificulta combinar las dos cosas, en especial cuando estás en la élite y tenés que viajar a competir, los horarios no te ayudan. Valdría la pena implementar el sistema de EE.UU., que fomenta la formación integral deportiva”, precisó Alexis. El técnico cree que esto no se aplica en Colombia “porque la educación la tienen como un negocio. Sacar la mejor versión de un ser humano depende de los maestros y del modelo educativo de un país, y ahí nos falta bastante todavía”.

Para Castaño, el problema no es de la academia en general, sino de algunas instituciones y docentes en particular. “Hemos tenido dificultades con algunos profesores que son muy drásticos en sus métodos y no les ayudan a los muchachos”, indicó.

A la par de la academia, David continuó jugando, persiguiendo su meta. No solo competía en la escuela de Alexis, sino también en la universidad y en un equipo de microfútbol. Tanta pasión y entrega, le pasaron factura en 2004, cuando apenas tenía 20 años.

“Yo jugaba muchos partidos y la rodilla derecha se me empezó a inflamar. El médico me dijo que tenía ruptura de ligamentos y meniscos. Por mis estudios, luego me daría cuenta de que la causa fueron tantos partidos”, expresó. Un procedimiento clínico le ayudó con la inflamación, pero el hecho puso todo en perspectiva.

Al año siguiente, David recibió una llamada de Pumas de Casanare, un onceno de la Primera B. Le ofrecían $450.000 para jugar en el torneo de ascenso. “Yo estaba financiando la universidad con el Icetex, y la cuota bancaria era de $700.000. No me alcanzaba, y tuve que rechazarlo”, dijo.

Así quedó sepultada la idea de ser algún día el nuevo Ronaldinho, pero se abrió otro mundo de posibilidades.

En la actualidad, señaló Alexis, la educación a distancia ha facilitado combinar los dos proyectos de vida. “Esta pandemia nos ha ayudado a usar los modelos digitales y de aprendizaje a distancia, que resultan muy útiles para los deportistas”, acotó.

Se critica mucho la falta de educación de nuestros deportistas, pero ese mismo sistema los discrimina. Hay que entender que estos jóvenes representan al país, a las instituciones educativas y son integrales”. Jesús Ramírez, Dirigente deportivo
En La Equidad pudo desarrollar sus conocimientos como fisioterapeuta, antes de dar el salto al exterior. FOTO: CORTESÍA.
En La Equidad pudo desarrollar sus conocimientos como fisioterapeuta, antes de dar el salto al exterior. FOTO: CORTESÍA.

El logro llegó

David se graduó de fisioterapeuta en 2006 y un año después, su mentor Alexis lo llamó para trabajar en esa área en La Equidad. No se calzaba los guayos para patear “la caprichosa”, pero seguía en el círculo futbolero.

La misma pasión que le puso antes al balompié, se la imprimió a su nueva profesión. Se especializó en Fisioterapia Deportiva en la Escuela Nacional del Deporte (Cali) e hizo una maestría en el mismo campo en la U. Nacional (Bogotá). En uno de los congresos internacionales a los que asistió, hizo contactos con colegas extranjeros, con tan buena fortuna de que recibió una llamada de Grupo Pachuca, dueño de varios equipos en la liga mexicana.

El 11 de diciembre de 2019 se unió al club León de Guanajuato, como integrante del cuerpo médico, donde continúa hasta hoy.

Desde esta nueva posición, David miró con retrospectiva su historia. “En su momento, me dio muy duro no haber sido convocado a un equipo profesional, pero ahora tengo una carrera más longeva y puedo seguir ascendiendo. Me gustaría llegar algún día a la MLS”, afirmó.

Detalló que “algunos de los compañeros que jugaron conmigo desde los 13 años, ya se están retirando, después de haber sido profesionales, y no están en buenas condiciones, les está tocando muy duro. El futbolista es pasajero, tuvieron quién les diera consejos, pero cuando estaban en la élite, no escucharon”.

Alexis contó que “los jóvenes escuchan más al empresario que al propio técnico, y aunque hay buenos empresarios, en la mayoría está primando el dinero y el interés personal. La idea debe ser que primero triunfe la persona, y después el personaje”.

Los jóvenes deben tener acompañamiento de la familia y de un mentor deportivo, que piense primero en su bienestar, para que no tengamos las decepciones que hemos tenido con algunos futbolistas”. Alexis García, director técnico
Los colombianos campeones con León de Guanajuato, de izquierda a derecha: Yairo Moreno, William Tesillo, Andrés Mosquera, Stiven Barreiro y el fisioterapeuta David del Castillo. FOTO: CORTESÍA.
Los colombianos campeones con León de Guanajuato, de izquierda a derecha: Yairo Moreno, William Tesillo, Andrés Mosquera, Stiven Barreiro y el fisioterapeuta David del Castillo. FOTO: CORTESÍA.

El club Estudiantil, fundado hace 21 años en Medellín por Jesús Ramírez, tiene una propuesta interesante sobre este asunto. “Promovemos que los jugadores saquen adelante sus estudios. De aquí han salido muchachos que terminaron su bachillerato, pasaron a la universidad y llegaron al fútbol profesional, como Andrés Ricaurte (en EE.UU.), Roger Martínez (México) y David Castañeda (Irak)”, contó Ramírez.

Él es presidente de la junta directiva de Indeportes Antioquia y fue hasta hace un año el director deportivo de la Liga Antioqueña de Fútbol. “En la liga implantamos una condición para los jóvenes de ocho a 16 años: presentar el certificado de estudios para poderse inscribir”, dijo.

Algo similar propone La Mazzia, de Castaño, “formar futbolistas y estudiantes, que tengan varias opciones de vida”.

Las encuestas de la Fifa no dicen cuántos futbolistas nunca lograron el anhelo de levantar la Copa Mundo, ni pisar el césped del Santiago Bernabéu o posar para la foto con el Balón de Oro entre las manos. Sin duda son miles los que se quedan en el camino, por lo que siempre hay que tener un plan B.

El club León obtuvo el título de la liga mexicana el pasado diciembre, en el primer año en el exterior para David. Él no estuvo en el campo de juego, mas defendió los colores de la institución desde su fisioterapia. Y cuando la prensa disparó los flashes, allí estuvo, levantando el trofeo de campeón.

$!El fisioterapeuta David del Castillo, posando con el título de campeón de la liga mexicana, con el club León. FOTO: CORTESÍA.
El fisioterapeuta David del Castillo, posando con el título de campeón de la liga mexicana, con el club León. FOTO: CORTESÍA.
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