Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8
“Esa noche estaba lloviendo demasiado, tenía muchas ganas de ir a entrenar pero mi mamá no me dejaba salir. Ya me había advertido que no le gustaba que jugara rugby, pero a mí me encantaba. Entonces, como no me dejó ir, me escapé”.
Así, Laura Mejía Diosa rememora la locura más grande que ha hecho por el rugby. Tenía 15 años y un par de meses de practicar este deporte que la impresionó desde el primer momento en que lo conoció en una exhibición en la Institución Educativa La Trinidad, donde, para ese momento, cursaba noveno grado.
En esa ocasión llegó emparamada a la práctica y cuando volvió a la casa se encontró un fuerte regaño, “por desjuiciada”.
“Yo soy muy brusca y cuando lo vi -el rugby- pensé: ¡Ay, ese deporte es el mío!”, cuenta en medio...