Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
A sus 13 años de edad tiene una displasia distrófica, pero esa
condición congénita no le impide practicar lo que más le gusta.
Mientras su rival se interesa más en quitarle piezas, Jerónimo Guerrero busca cómo ubicarlas en buenas posiciones para después comenzar el ataque en procura de una victoria.
Sus manos y piernas son cortas, producto de una displasia distrófica (acortamiento de los miembros superiores e inferiores), pero las mueve con habilidad en el momento de hacer cada jugada.
Mira a su rival cada vez que hace un movimiento y luego lo sigue detenidamente para ver cómo responde. Sus 1.10 metros de estatura no le ofrece mucha comodidad sobre la mesa, pero sí la suficiente para tener una panorámica completa del tablero que lo lleve a pensar con rapidez en la respuesta a la acción que viene.
“A mí me gusta sacrificar piezas en función de una buena posición”, dice Jerónimo. Efectivamente eso hace ante Santiago Zapata, quien se creyó ganador al quitarle un alfil y un caballo, y desconociendo la ubicación de la dama y una de las torres de Jerónimo que al final lo llevan a la victoria.
La felicidad no solo embarga...