El gesto en el rostro de Jackson Martínez reflejaba incomodidad mientras era presentado en su nuevo equipo, el Guangzhou Evergrande de China. La sonrisa que tuvo hace siete meses (1 de julio de 2015) cuando se confirmó su traspaso al Atlético de Madrid contrastó con la que se compartió este martes en las redes sociales mientras vestía la camiseta de su nuevo equipo junto a uno de los directivos del conjunto chino.
El sentimiento no podía estar alejado de la impotencia de no haber triunfado en el equipo “Colchonero” como lo hizo en el Porto, equipo con el que se consolidó en Europa y en el que hizo las delicias del fútbol con espectaculares goles que le valieron reconocimiento no solo en Portugal, sino en el mundo entero. La de Jackson fue una...