Cristiano Ronaldo volvió a dejar claro que, contrario a lo que muchos piensan de él, es un gran ser humano y lo demostró el pasado miércoles al finalizar el calentamiento del partido contra el Atlético de Madrid por la Liga de Campeones.
Minutos antes de comenzar el partido, el portugués se encontraba practicando remates con Iker Casillas y en uno de esos intentos, el balón salió desviado, con tan mala fortuna que le pegó a un niño que estaba detrás de la portería.
El menor empezó a llorar y fue atendido por los rescatistas del Santiago Bernabéu, mientras que Cristiano Ronaldo observaba apenado la situación.
Lo que no se esperaba el pequeño era que el tres veces ganador del Balón de Oro se dirigiera hacia él y le regalara su camiseta de entrenamiento antes de regresar al vestuario.
El niño se fue a casa con la alegría no solo por la camiseta sino porque su equipo derrotó al Atlético y clasificó a las semifinales de la Liga de Campeones donde se enfrentará con el Juventus italiano.
Regístrate al newsletter