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El conmovedor adiós de Federer

A los 41 años de edad, el suizo jugó su último partido como tenista profesional junto a Nadal.

  • El conmovedor adiós de Federer
  • El conmovedor adiós de Federer
  • Roger Federer fue el primer tenista que logró alcanzar veinte títulos de Grand Slam. Lo hizo cuando ganó el Abierto de Australia de 2018. Ese fue su último título en los grandes del tenis. El récord más impresionante que logró fue estar 275 semanas consecutivas en el primer puesto del ranking de la ATP. Fotos efe y afp
    Roger Federer fue el primer tenista que logró alcanzar veinte títulos de Grand Slam. Lo hizo cuando ganó el Abierto de Australia de 2018. Ese fue su último título en los grandes del tenis. El récord más impresionante que logró fue estar 275 semanas consecutivas en el primer puesto del ranking de la ATP. Fotos efe y afp
23 de septiembre de 2022
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Mientras estaba dando su último discurso como tenista profesional, Roger Federer no pudo contener la emoción y se quebró. Bajó los ojos, miró al suelo y tuvo que respirar por cerca de un minuto para encontrar voz y agradecerles a las personas que lo acompañaron en su último juego en el circuito de la ATP.

“Ha sido una noche fantástica”, aseguró el de Basilea luego de titubear un par de veces, mientras el público, entre el que estaban sus padres, esposa e hija, estalló en aplausos para despedir con vítores al que para muchos es el mejor tenista de la historia.

Federer no se pudo despedir con una victoria. En un apretado partido de dobles que duró más de dos horas, en el que el suizo hizo dupla con Rafael Nadal, su mayor rival durante los 24 años que estuvo en la élite del otrora deporte blanco, perdieron ante los estadounidenses Jack Sock y Frances Tiafoe.

Aunque el buen inicio de partido que tuvieron Nadal y Federer, que los llevó a imponerse en el primer set 6-4, ilusionó con un triunfo a los aficionados que estaban en el O2 Arena de Londres y a los que veían el histórico juego por televisión, con el avance del juego se hizo evidente la falta de competencia del suizo en el último año.

Roger rengueaba por el cansancio cuando corría durante el segundo set, pero deleitaba a los aficionados con los precisos golpes que lo llevaron a convertirse en leyenda. Mientras que Nadal, con su acostumbrada potencia, forzaba errores a sus rivales.

Todo apuntaba a que la historia del suizo terminaría con broche de oro en Londres, la ciudad en la que ganó ocho veces Wimbledon. Pero Sock y Tiafoe no se rindieron ni se guardaron nada. Lograron remontar en el segundo set, forzarlo a un tie break y ganarlo con un 7-6 (7/2) que obligó a que se definiera en un duelo por puntos.

Federer se veía nervioso y tensionado en los últimos minutos de su despedida. Tuvo la posibilidad de ganar el partido con su saque, pero los norteamericanos devolvieron todas las bolas y se pusieron adelante. Al final ganaron por 9-11, pero todos los focos se fueron con el suizo.

Una imagen para la historia

Cuando terminó el partido Rafael Nadal salió de plano. Las cámaras de transmisión empezaron a seguir a Roger, que se sentó en la banca con los ojos llorosos mientras se hidrataba.

Cuando se puso de pie, sus compañeros lo aplaudieron. Después la figura de Nadal se volvió a ver en las pantallas. Estaba llorando, al igual que Novak Djokovic. Tal vez ambos pensaban en que en ese momento el tridente más ganador del tenis quedaba incompleto. Se abrazaron y luego, junto a Tsitsipas, Murray, Ruud y Berrettini hicieron una venia al público.

“Estoy feliz, no triste. He disfrutado de ponerme mis zapatillas una última vez. Mis amigos están aquí, mi familia, compañeros... Estoy muy contento de haber jugado el partido”, relató el suizo entre lágrimas.

“Nunca hubiera esperado todo esto. Yo solo quería jugar tenis. Ha sido perfecto, lo haría de nuevo. Mi final ha sido como lo deseaba”, concluyó.

Así, entre lágrimas de alegría, la emoción de un partido apretado, el amor del público y la compañía de los que fueron sus más grandes rivales sobre las pistas en 24 años de carrera, Roger Federer cerró su leyenda en el tenis, deporte en el que siempre se le recordará como “Su majestad”

215
millones de pesos valió la boleta más cara para ver la despedida de Federer.

Mientras estaba dando su último discurso como tenista profesional, Roger Federer no pudo contener la emoción y se quebró. Bajó los ojos, miró al suelo y tuvo que respirar por cerca de un minuto para encontrar voz y agradecerles a las personas que lo acompañaron en su último juego en el circuito de la ATP.

“Ha sido una noche fantástica”, aseguró el de Basilea luego de titubear un par de veces, mientras el público, entre el que estaban sus padres, esposa e hija, estalló en aplausos para despedir con vítores al que para muchos es el mejor tenista de la historia.

Federer no se pudo despedir con una victoria. En un apretado partido de dobles que duró más de dos horas, en el que el suizo hizo dupla con Rafael Nadal, su mayor rival durante los 24 años que estuvo en la élite del otrora deporte blanco, perdieron ante los estadounidenses Jack Sock y Frances Tiafoe.

Aunque el buen inicio de partido que tuvieron Nadal y Federer, que los llevó a imponerse en el primer set 6-4, ilusionó con un triunfo a los aficionados que estaban en el O2 Arena de Londres y a los que veían el histórico juego por televisión, con el avance del juego se hizo evidente la falta de competencia del suizo en el último año.

Roger rengueaba por el cansancio cuando corría durante el segundo set, pero deleitaba a los aficionados con los precisos golpes que lo llevaron a convertirse en leyenda. Mientras que Nadal, con su acostumbrada potencia, forzaba errores a sus rivales.

Todo apuntaba a que la historia del suizo terminaría con broche de oro en Londres, la ciudad en la que ganó ocho veces Wimbledon. Pero Sock y Tiafoe no se rindieron ni se guardaron nada. Lograron remontar en el segundo set, forzarlo a un tie break y ganarlo con un 7-6 (7/2) que obligó a que se definiera en un duelo por puntos.

Federer se veía nervioso y tensionado en los últimos minutos de su despedida. Tuvo la posibilidad de ganar el partido con su saque, pero los norteamericanos devolvieron todas las bolas y se pusieron adelante. Al final ganaron por 9-11, pero todos los focos se fueron con el suizo.

Una imagen para la historia

Cuando terminó el partido Rafael Nadal salió de plano. Las cámaras de transmisión empezaron a seguir a Roger, que se sentó en la banca con los ojos llorosos mientras se hidrataba.

Cuando se puso de pie, sus compañeros lo aplaudieron. Después la figura de Nadal se volvió a ver en las pantallas. Estaba llorando, al igual que Novak Djokovic. Tal vez ambos pensaban en que en ese momento el tridente más ganador del tenis quedaba incompleto. Se abrazaron y luego, junto a Tsitsipas, Murray, Ruud y Berrettini hicieron una venia al público.

“Estoy feliz, no triste. He disfrutado de ponerme mis zapatillas una última vez. Mis amigos están aquí, mi familia, compañeros... Estoy muy contento de haber jugado el partido”, relató el suizo entre lágrimas.

“Nunca hubiera esperado todo esto. Yo solo quería jugar tenis. Ha sido perfecto, lo haría de nuevo. Mi final ha sido como lo deseaba”, concluyó.

Así, entre lágrimas de alegría, la emoción de un partido apretado, el amor del público y la compañía de los que fueron sus más grandes rivales sobre las pistas en 24 años de carrera, Roger Federer cerró su leyenda en el tenis, deporte en el que siempre se le recordará como “Su majestad”.

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