La tierra batida de Bogotá vuelve a teñirse de tricolor. La tenista colombiana María Camila Osorio Serrano selló este sábado su paso a la final de la Copa Colsanitas Zurich, tras imponerse en dos sets a la argentina Julia Riera con parciales de 6-4 y 7-5. Una victoria que no solo la coloca en su tercera final del torneo, sino que reafirma su dominio en el WTA 250 de su país natal, donde el público no deja de corear su nombre.
Esta es además la segunda final consecutiva que alcanza en el certamen bogotano, un lugar especial para la cucuteña, que ha encontrado en la altura de la capital y en el calor de su gente un impulso adicional para su talento. En medio de una campaña sólida, Osorio ha demostrado madurez, solidez desde el fondo de la cancha y una garra que le permite mantenerse firme en los momentos más tensos del partido.
Pero su clasificación a la final también tiene un peso histórico: con esta victoria, sumó su triunfo número 19 en la historia del torneo, lo que la deja a solo uno de Catalina Castaño (20), la segunda máxima ganadora del certamen. Solo la legendaria Fabiola Zuluaga, con 31 victorias, ha celebrado más veces en la arcilla bogotana.
Camila Osorio se convierte, además, en la primera semifinalista de esta edición, consolidando su favoritismo ante rivales que no han logrado descifrar su ritmo ni contrarrestar su intensidad. La campeona del torneo en 2021 quiere volver a abrazar el título, y de lograrlo este domingo, igualaría la marca de Catalina Castaño en cantidad de partidos ganados en la historia del evento. Un hito más en la joven pero ya ilustre carrera de la nortesantandereana.
Ahora, Osorio espera rival para la gran final. El último obstáculo rumbo al título saldrá del duelo entre la polaca Katarzyna Kawa y la estadounidense Julieta Pareja, quienes lucharán por el otro cupo al partido definitivo.
Mientras tanto, Bogotá sueña con volver a ver a su hija prodigio levantar el trofeo. Porque en casa, con su público y con la historia al alcance de su raqueta, Camila Osorio está más cerca que nunca de una nueva consagración.