Todo empezó en una terraza. En esos ratos libres que le dejaba su trabajo con el grupo de danza del Banco Popular, Albeiro Roldán comenzaba a dar los pasos de un sueño y con un grupo de jóvenes se subían a lo más alto de su casa en Manrique para ensayar y montar coreografías.
Primero fue con Tip Ballet, grupo de danza folklórica estilizada, y tres años más tarde el sueño se hizo realidad cuando en 1991 presentaron su primer espectáculo: Baila Colombia, ya bajo el nombre que los ha acompañado desde el principio: Ballet Folklórico de Antioquia.
Albeiro murió asesinado en 1997, pero la semilla que sembró en esos muchachos es una de las entidades culturales más reconocidas de la ciudad y del país.
Celebrando la diversidad
Hoy estos 25 años se celebran con Colombia Más viva que nunca, un espectáculo que desde su nombre encierra un homenaje al montaje que más reconocimiento le ha dado al ballet, Colombia Viva.
“Está cargado de historia, de una narrativa diferente a lo que está acostumbrado el Ballet Folklórico de Antioquia. Hicimos un trabajo dramatúrgico donde vamos a contar cinco historias de cada una de las regiones, y de esta manera mostrarle a la gente esa riqueza y esa diversidad que tiene nuestro país”, cuenta Mauricio Aristizábal, codirector artístico del Ballet.
La región Andina se reflejará en la historia de amor de La chapolera. Los Llanos a través del mito de La sayona (una mujer que enamora a los hombres y los embruja). Del Pacífico se escogió una historia llamada el Bunde de San Antonio. Por su parte, la región Caribe se verá en el relato de la India Catalina. Y la historia de los hermanos Nutibara y Quinunchú reflejará la época de la conquista española en territorio antioqueño.