A las mujeres se les cataloga como brujas o ángeles, ¿de dónde vienen estos calificativos?
La censura de la Inquisición no solo le quitó a las mujeres el control de su cuerpo, también las individualizó. El aquelarre, esa reunión de mujeres para compartir sus saberes y vivencias, se convirtió en una práctica demoniaca.
Antes de que acabara el siglo XIX las mujeres no tenían voz propia, no existían hasta entonces obras literarias firmadas por mujeres, a pesar de que la escritura se hubiera inventado en el resplandor de la antigua civilización egipcia, casi cuatro mil años atrás. Hasta ese entonces, ellas se dedicaban a leer y escuchar lo que era aprobado por sus familias o por las autoridades religiosas, sus expresiones personales se limitaban a los diarios que llevaban en secreto, donde muchas veces se censuraban por la vergüenza que les causaba encontrarse con ciertas emociones que las podían llevar al pecado.
Estaba mal sentir, estaba mal compartir esos sentimientos y estaba mal transgredir el ámbito de lo privado para tratar de buscar en las congéneres...