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Colombia | PUBLICADO EL 13 julio 2022

Hay 206.000 niños de 5 años sin educación preescolar, ¿por qué es tan importante?

Esa edad es clave para la educación preescolar, que marcará de por vida su desarrollo. Son el 26 % de los 793.311 menores de esa edad. Problemática se extiende a otras poblaciones.

  • Los niños que reciben educación preescolar tienen mejor desempeño en lectura, escritura y aritmética, según Unicef. FOTO: Colprensa / Sergio Clavijo
    Los niños que reciben educación preescolar tienen mejor desempeño en lectura, escritura y aritmética, según Unicef. FOTO: Colprensa / Sergio Clavijo
  • Los niños que reciben educación preescolar tienen mejor desempeño en lectura, escritura y aritmética, según Unicef. FOTO: Colprensa / Sergio Clavijo
    Los niños que reciben educación preescolar tienen mejor desempeño en lectura, escritura y aritmética, según Unicef. FOTO: Colprensa / Sergio Clavijo
Hay 206.000 niños de 5 años sin educación preescolar, ¿por qué es tan importante?
Sebastián Ramírez Torres

El sistema educativo colombiano tiene 206.260 sillas vacías de niños y niñas de cinco años que hasta el 2021 no estaban asistiendo a las aulas de clase. Son el 26 % de los 793.311 menores de esas edades que hoy están registrados en Colombia, según el Dane.

Las cifras son el resultado de un cruce de cuentas entre un informe del Laboratorio de Economía de la Educación de la Universidad Javeriana (LEE) y las proyecciones poblacionales que hacía el Estado colombiano hasta el 2021.

La inasistencia a las aulas de estos niños es calificada por las académicas que realizaron el estudio como “impresionante”, más aún, porque se disparó desde el 2019. Ese año, el porcentaje de niños de cinco años que no iban a jardines o colegios era de 14,4 %. Pero pasó al 19,9 % en 2020 y al 26 % en 2021.

¿Qué hay detrás de ese incremento? Luz Karime Abadía, codirectora del LEE, advirtió que el informe no establece relaciones de causalidad, pero sí da cuenta de cómo se transformaron las cifras a raíz de la pandemia de coronavirus.

Según Abadía, estas cifras muestran las dificultades que tuvieron los más pequeños para acceder a otras alternativas, como las clases virtuales. “Ellos requerían del cuidado, de los juegos y la socialización, entonces, el cierre de los jardines y los colegios los sacó del sistema escolar”, aseguró.

El informe del LEE, además, maneja una idea aproximada de qué impulsó a los padres a dejar de llevar a sus niños a las clases. De un lado, cuatro de cada diez padres dijeron que los pequeños no estaban en edad para estudiar. El resto esboza otras causas, como la falta de cupos y la ausencia de jardines en el sector donde viven.

“Lo que está ocurriendo es que una vez desmatriculan a los más pequeños, es difícil que vuelvan a matricularlos. Se acostumbraron a que alguien los cuide”, explicó.

El problema radica en que los cuidadores que fungen como sustitutos no les pueden brindar la formación y la estimulación a las que sí tienen acceso a través del sistema escolar.

Los efectos de esta falta de acceso a la educación temprana son preocupantes. De acuerdo con Unicef, en comparación a los niños desescolarizados de la misma edad, quienes reciben educación preescolar tienen el doble de probabilidades de obtener buenos resultados académicos en áreas como matemáticas, lectura y escritura.

Esto, a su vez, incide en las posibilidades que tienen de graduarse de primaria e incluso de completar el bachillerato.

Por eso, Abadía, indicó que es fundamental que los padres tengan presente que la educación preescolar de los niños no solo es clave para su desarrollo, sino que les abrirá las puertas de los demás siguientes niveles educativos.

Para hacer frente a la problemática que le trajo la pandemia al sistema educativo, el año pasado el Ministerio de Educación emitió varias normas en las cuales robusteció el retorno a la presencialidad en niveles de preescolar, primaria y bachillerato, además, el Ministerio de Salud priorizó la vacunación de docentes.

EL COLOMBIANO consultó con la cartera de Educación sobre los datos de inasistencia escolar en niños de cinco años y señalaron que están analizando los datos.

Más pobres, menos educados

El informe también mostró que las brechas entre estratos socieconómicos bajos y altos son evidentes. Si un niño o un joven vive en un hogar de estrato 1 tiene casi tres veces más probabilidades de estar fuera del sistema educativo que uno que se encuentra en el estrato 6.

En otras palabras, por cada potencial alumno de estrato 6 que deja de estudiar, otros tres de estrato 1 se encuentran en la misma situación. Al respecto, Abadía dijo que es clave identificar las razones que llevan a que los más vulnerables no accedan a educación. Por eso, dijo que el Gobierno Nacional y las entidades territoriales deben “identificar en dónde están los jóvenes que antes estaban matriculados y ya no lo están”.

Señaló que, cuando se trata de problemas económicos o de cobertura, deben impulsarse la disponibilidad de cupos y los subsidios para estudiantes y familias

La mitad no va a la universidad

Los motivos de la inasistencia escolar no son, sin embargo, homogéneas en distintos grupos de edad. Por ejemplo, en los niños de primaria la falta de cupos y el cambio del lugar de vivienda son las principales motivaciones de que no se encuentren cubiertos por el sistema educativo.

En cambio, a los adolescentes y los jóvenes adultos los afecta más la falta de dinero. Sesenta de cada cien jóvenes entre los 17 y los 24 años dicen que tienen un obstáculo económico o laboral que les impide estudiar.

El dato es clave, pues se trata de la población más desescolarizada. De hecho, hasta el 2021 más de la mitad (el 53,4 %) de los jóvenes de entre 15 y 24 años no se encontraba estudiando.

Por eso, una de las pocas coincidencias entre el Gobierno entrante y el saliente apunta a garantizarles matrícula cero a los jóvenes que quieran acceder a la educación superior.

Infográfico
Sebastián Ramírez Torres

Iba a ser médico, pero me volví periodista. Me gusta debatir y hablar mucho y de todo. Creo que la información es un patrimonio inmaterial y público.

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