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departamentos sufren por la presencia del ELN y el EMC, según datos de la Defensoría.
Acusaciones mutuas de supuestas infiltraciones del Ejército, alianzas con paramilitares y operaciones de falsa bandera para desacreditar, tienen pendiendo de un hilo la frágil alianza entre las guerrillas del ELN y las disidencias del Estado Mayor Central de las Farc (EMC).
Lo más extraño de esta relación clandestina entre insurgentes, es que mientras en Antioquia y Bolívar sus tropas hacen patrullajes conjuntos y comparten los cambuches, en otros sitios como Arauca y la Costa Pacífica no se pueden ver porque aprietan el gatillo.
Los más recientes sablazos llegaron por cuenta del comandante del ELN, Eliécer Chamorro Acosta (“Antonio García”). Entre el 13 y el 22 de febrero publicó varios trinos contra de los disidentes.
“La doctrina y prácticas contrainsurgentes del Estado siguen activas contra el ELN y en pleno cese el fuego. Siguen las coordinaciones de las Fuerzas Militares con paramilitares y bandas de Ex-Farc. ¿Seguiremos mirando para otro lado?”, indicó primero.
Y luego remató, precisando: “Sobre el EMC: El ELN mantuvo conversaciones con ellos en Arauca y otras regiones, pero con el paso del tiempo fuimos conociendo que eran estructuras dedicadas al narcotráfico y muy permeadas por los organismos de inteligencia militar del Estado”.
Los aludidos le respondieron desde la cuenta @FARCEP_, que distribuye propaganda subversiva, noticias y panfletos del EMC en la red social X. “Sobre el ELN: Sr @AntonioGaELN, su falta de cohesión en sus mandos no puede ser desviada con acusaciones provocadoras contra las @FARCEP_, quienes están permeados por organismos de inteligencia son ustedes. ¿O por qué no se atreven a hacer pedagogía en sus frentes? Nuestro relacionamiento con ustedes siempre ha sido una historia de incumplimientos, su forma de organizarse no garantiza ningún acuerdo para la contraparte. Lo que se discute con sus jefes no se acata en las bases. Ese es el motivo real @AntonioGaELN”.
De amores y odios
Las recientes diatribas en el ciberespacio contrastan con lo que padecen los habitantes de Antioquia y Bolívar, donde los combatientes del EMC y el ELN actúan juntos contra el Clan del Golfo y la Fuerza Pública, y comparten territorios y negocios de minería de oro, extorsión y narcotráfico.
Según investigaciones de la Fiscalía conocidas por EL COLOMBIANO, los frentes 4, 18 y 36 del EMC tienen estrechos vínculos con los frentes elenos Capitán Mauricio, Héroes de Anorí, Héroes de Tarazá, Édgar Amilkar Grimaldo y José Antonio Galán. Entre esas facciones han tejido redes criminales que se extienden por el Nordeste, Norte y Bajo Cauca antioqueños, así como en el sur bolivarense.
Un panorama diferente se presenta en Nariño, Cauca, Valle, Arauca, Norte de Santander y Venezuela, donde las relaciones entre ambas guerrillas se están caldeando desde 2023. En Arauca, por ejemplo, todavía resuena entre esas huestes el feroz combate que dejó nueve muertos en el municipio de Puerto Rondón, el pasado septiembre.
De hecho, en mayo de 2023 los disidentes repartieron un panfleto en el que expresaron condolencias con “las familias de más de 300 muertos en Arauca, víctimas de acciones históricas, sistemáticas y antirrevolucionarias del ELN”.
En Santander de Quilichao (Cauca), el EMC denunció que el ELN ejecuta “operaciones de falsa bandera” para perjudicar su ya maltrecha imagen, haciéndose pasar por ellos. Esto lo publicó el 22 diciembre, cuando la comunidad los culpó por la matanza del líder indígena John Freiman Ramos, su esposa Yisel Menza y una hija de 15 años.
Polémica alianza
La distancia entre las dos organizaciones terroristas se atizó cuando el ELN forjó una alianza estratégica con la Segunda Marquetalia, la otra disidencia de las Farc, la cual es enemiga del EMC.
Según datos de Inteligencia, esa sociedad se concretó luego de varias reuniones en el estado venezolano de Apure, y luego se fue aterrizando a los territorios con coaliciones entre los frentes locales.
El 13 de enero, por ejemplo, se formalizó el pacto entre la Coordinadora Guerrillera del Pacífico (Segunda Marquetalia) y el frente Comuneros del Sur del ELN, en Nariño.
En un video en el que aparecieron voceros de las dos fuerzas, dijeron que se unían “guiados en nuestros principios ideológicos del marxismo lenilismo y por nuestro profundo amor al pueblo”.
El EMC rechazó la juntanza, alegando en sus panfletos que el “ELN, el Ejército, los narcos, los paramilitares y la banda de Márquez (como le dicen a los marquetalianos)” se unieron en contra de las Farc.
Fuentes de Inteligencia señalaron que tanto el ELN como el EMC les dan un margen de autonomía a sus frentes, lo que explica por qué en unas partes son aliados y en otras rivales. El temor está en la oleada de violencia que podría ocurrir cuando su frágil sociedad se rompa del todo.