Antioquia mostró pocos avances en los resultados de las pruebas saber 3, 5 y 9 entregados por el Icfes y según, los expertos requiere un proceso de intervención concreto en calidad educativa.
Los resultados mostrados dan cuenta que en noveno grado en matemáticas y lenguaje el tema es complejo: el nivel avanzado de lenguaje, cayó al pasar de 4% en 2014 a 3% en 2015. El nivel satisfactorio también disminuyó al pasar del 32 % a 31% en lenguaje.
Entre tanto, para el área de matemáticas, el desempeño avanzado permanece constante, pero en el 2%, o sea, no hubo variación. En el nivel satisfactorio hubo caída : 17% en 2014 a 16% en 2015.
En quinto grado hubo disminución en lenguaje en el nivel avanzado: pasó de 10% a 8%; también cayó el indicador de satisfactorio pasó de 25% en 2014 frente a 24% de 2015.
El porcentaje de estudiantes de quinto grado en nivel avanzado para el área de matemáticas, también mostró descenso en el guarismo: pasó de 10% en 2014 a 9% en 2015. Sin embargo creció el indicador satisfactorio de 16% a 18%.
En el grado tercero, hubo declive en el nivel avanzado (16% a 15%) y satisfactorio (31% a 30%). El nivel mínimo creció (32% a 33%)
Asimismo, hubo crecimiento en el porcentaje de estudiantes de matemáticas del grado tercero de nivel avanzado: se pasó de 20% en 2014 a 23% en 2015. El nivel satisfactorio de matemáticas cayó de 27% en 2014 a 26% en 2015. El nivel mínimo permaneció constante en 31%.
Estos indicadores, según los expertos muestran una vez más los desafíos que tiene la educación en Antioquia.
Felipe Aramburo, coordinador de Ser + Maestro, explicó que si no hay un proceso de intervención concreto en calidad educativa la región no logrará avances significativos para disminuir el rezago existente.
El experto anotó que pese al trabajo adelantado, “estamos lejos de la intervención por niño de países que han mejorado la calidad educativa. Además, gran porcentaje de la inversión se destina a las nóminas de los docentes”.
Conceptuó que deben optimizarse los ambientes de aprendizajes. “No es suficiente infraestructura educativa, necesitamos tecnología en el aula y planes y proyectos pedagógicos coherentes con el contexto.
Horacio Álvarez, especialista en Educación, ha dicho que algunos jóvenes no entienden lo que leen y allí existe un importante desafío.