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Colombia | PUBLICADO EL 19 mayo 2022

Burbujas: el engaño del relato político en las redes

La información que consumimos en redes sociales como Facebook y Twitter es una foto incompleta: no caiga en los discursos de odio y división.

  • Los contenidos en redes sociales solo son una parte de la realidad, de ahí que podemos caer en el odio o la división. FOTOS sstock y cortesía
    Los contenidos en redes sociales solo son una parte de la realidad, de ahí que podemos caer en el odio o la división. FOTOS sstock y cortesía
  • Los contenidos en redes sociales solo son una parte de la realidad, de ahí que podemos caer en el odio o la división. FOTOS sstock y cortesía
    Los contenidos en redes sociales solo son una parte de la realidad, de ahí que podemos caer en el odio o la división. FOTOS sstock y cortesía

El informe anual Digital 2022 de Hootsuite y We Are Social que se presentó en enero de este año reveló un dato bastante importante: los colombianos pasan en promedio 9 horas y 38 minutos diarios en internet, de ellas 3 horas y 46 minutos se destinan a redes sociales, es el cuarto país del mundo que más tiempo permanece conectado.

Esta tendencia fue detectada por los estrategas políticos, que se han tomado internet para contar las narrativas de cada candidato. El problema es que eso que se ve en time line de Twitter, en el feed de Instagram o en el muro de Facebook parece la verdad, pero casi nunca es. Estamos hablando de un lugar perfecto para hacer campaña política. Solo la semana pasada, un análisis de la empresa multinacional de consultoría estratégica Accenture, detectó 5.600.000 contenidos ligados a 20 tendencias, la mayoría políticos: vivimos ante un bombardeo de propaganda electoral que modifica la manera de ver la realidad.

Como sucede en la vida real, en las redes sociales nos rodeamos de lo que nos interesa: amigos, productos culturales y noticias de interés. En la vida estamos expuestos al azar: conocer nueva gente y nuevas miradas de la vida, pero en redes sociales el algoritmo —la fórmula matemática que detecta nuestros intereses y nos cierra el círculo para que permanezcamos en ellos— elimina el azar. Por eso usted solo ve por estos días publicaciones, noticias e información de su candidato favorito: Gustavo Petro, Federico Gutiérrez, Rodolfo Hernández o Sergio Fajardo.

Es claro que entre todo el ramillete de candidatos Petro es el que más lleva haciendo campaña a la Presidencia, empezó en 2010 cuando apenas despertaba lo que se llamó La ola verde, la campaña en redes de Antanas Mockus. Desde entonces ha venido afinando una estrategia cimentada en el discurso de oposición y que tuvo su momento de mayor auge en 2021 con el paro nacional. Así se creó un relato de indignación que ha tirado las bases de su campaña. Parece un único relato, una única verdad, pero no es así, es el espejismo de las redes.

A ese fenómeno en el que vemos solo un retazo de la realidad se le conoce como burbuja. A punta de publicaciones —orgánicas o pagas— en redes sociales, los candidatos están inundando el punto de vista de los ciudadanos. En las vallas de la calle hay control, todo se reparte, sin embargo, en internet no existe límite. El gran problema es que el algoritmo no deja que veamos la otra orilla, y lleva creer que esa realidad es única.

Desde Accenture explican que esas burbujas son consecuencia del funcionamiento de los algoritmos que escogen cuáles contenidos vemos en redes sociales. “Eso sesga el contenido que todos vemos”. Un buen ejemplo es el paro nacional, en el cual, según varias consultoras expertas en el tema, se crearon dos grandes burbujas: la primera aupaba las manifestaciones, hacía eco de la primera línea y creaba contenido algunas veces basado el falsa información, las cuentas más importantes allí eran las de Gustavo Petro, Gustavo Bolívar, Iván Cepeda, entre otros; por otro lado estaba la burbuja que defendía a la Policía e, incluso, movimientos de justicia civil, sus principales generadores de contenido eran Álvaro Uribe Vélez, María Fernanda Cabal y Paloma Valencia.

“Para ver más o menos un cuadro completo, habría que ver las dos burbujas y entender las conversaciones que se generan ahí, pero el gran tema de las redes sociales es que esas burbujas no se encuentran, no conversan. Todos estamos viendo una realidad parcializada que muchas veces es una verdad mentirosa”, dice un experto.

Un buen ejemplo de las burbujas de información, se puede detectar en los lugares en los que la población consume información. Según la librería de anuncios de Facebook, la propagan de Gustavo Petro tiene sus consumidores en Santander, Bogotá, Norte de Santander y Córdoba, mientras que los de Federico Gutiérrez están en Antioquia, Bogotá y Valle del Cauca. El que viva en estas ciudades debe ver a alguno de estos candidatos como el seguro ganador de las elecciones, pero ese no es el cuadro completo

Contexto de la Noticia

radiografía El dineral que se gasta en redes

Según la plataforma Meta, que agremia a las redes sociales Facebook, Instagram y Whatsapp, en la última semana de abril los candidatos gastaron alrededor de 170 millones de pesos en publicidad virtual. El que más redobló su apuesta fue Federico Gutiérrez, con 133 millones de pesos, de esta manera trata de igualar la campaña que durante los últimos cuatro años ha llevado Gustavo Petro en Internet. Los datos que entregan las plataformas virtuales van de semana a semana, pues esta es una pauta que se hace en tiempo real y que los candidatos aprovechan para mover efectivamente sus contenidos.

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