x

Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

language COL arrow_drop_down

La joven guerrillera que quiere ver el fin del conflicto

“Timochenko”, máximo líder de las Farc aseguró que lo que se decida en la conferencia será de carácter vinculante.

  • Los integrantes del secretariado, del estado mayor y cerca de 200 delegados de las Farc están presentes en la décima conferencia, inaugurada ayer en los Llanos de Yarí. FOTO esteban vanegas
    Los integrantes del secretariado, del estado mayor y cerca de 200 delegados de las Farc están presentes en la décima conferencia, inaugurada ayer en los Llanos de Yarí. FOTO esteban vanegas
18 de septiembre de 2016
bookmark

Por Javier alexánder macías

Enviado especial, Llanos del Yarí

Un montículo de hojas secas apilado sobre un tronco de madera sirve de base para los pies cansados de “Lucero”. Sentada en su cama, hecha con troncos de bambú en una tarde de trabajo, “Lucero” se toma el cabello y por segunda vez se queja del calor. Lleva tres meses en las Sabanas de Yarí, entre Meta y Caquetá, y dice no acostumbrarse, pese a que en sus 18 años de vida guerrillera se ha recorrido las selvas más calurosas de Colombia.

Con la pequeña rama arrancada de un tirón del árbol más cercano, esta mujer de 1.65 metros de estatura, se recoge su cabello de nuevo, cuyo color negro ha tomado un tono cobrizo por tantas horas al sol de marchas guerrilleras. “Acá hace mucho calor pero es porque los árboles son muy bajitos. Por eso uno lo siente tan pegado a la piel”, recuerda.

La caleta de “Lucero”, como llaman el cambuche donde duermen los guerrilleros, es apenas un cuadro de 1.50 metros por uno de ancho. Está cubierto de una tela verde y el techo es un plástico negro que se calienta aun más por los rayos filtrados entre las hojas de un árbol en cuya copa juegan dos micos de rama en rama. En una esquina, un radio le sirve para enterarse de lo que pasa afuera, en la otra Colombia que no ve hace más de diez años, y escucha música en sus horas de tedio; en la otra y colgado sobre un tronco, su fusil descansa. Ahí lleva dos días, aunque su cañón está silenciado desde hace poco más de dos meses.

“Yo tengo esperanza de que esta guerra se acabe. Estamos cansados de combatir, de las bombas, de escondernos ante el sonido de los aviones. Es hora de dejar el sufrimiento y el acoso de las balas”, cuenta esta morena nacida en Antioquia y criada en Guaviare, todo porque un día, como le ha pasado a más de seis millones de campesinos de esta Colombia, una voz oculta tras un pasamontañas negro le dijo desde la puerta de su parcela: “tienen cinco minutos para irse de aquí con lo que tienen puesto”.

Llegó la Conferencia

Desde la caleta de “Lucero” puede divisarse entre los árboles la carretera principal. Es una vía de barro y piedras que en verano se convierte en un polvillo rojizo, pero en invierno es un mar de lodo imposible de transitar. Esta carretera se ha cobrado más de una vez la transmisión de los carros y ha enterrado las llantas de los vehículos, que en su desespero por salir, abren más la zanja de esta vía, punto de conexión entre San Vicente del Caguán y La Macarena, construida por la misma guerrilla en pleno auge de los diálogos con el gobierno de Andrés Pastrana.

A un lado de la carretera varios guerrilleros de las Farc, se preparan para la Décima Conferencia de esa organización subversiva, un evento en el que decidirán cómo convertirse en un movimiento político sin armas y cómo implementar los acuerdos logrados entre el Gobierno y el grupo rebelde en más de tres años de negociación.

“Reunirnos tiene dos propósitos: analizar y refrendar el acuerdo final que tiene carácter vinculante, y ver las disposiciones políticas para hacer el tránsito hacia el movimiento político”, les dijo ayer “Timochenko” a los insurgentes que estallaron en euforia después de las palabras de su comandante.

Entre esta multitud de hombres y mujeres, más de 300 según los organizadores, estaba “Lucero”, “el Flaco”, “Rubén”, “Cristhian”, “Milena” y otros que arribaron hasta este sitio, considerado santuario del “Mono Jojoy” y “Manuel Marulanda”. Allí tuvieron sus campamentos, y en esa zona ocurrió el último bombardeo hace unos meses, al cual sobrevivió “Lucero” luego de esconderse en la trinchera, al lado de su cambuche.

Un adiós a la guerra

El día del bombardeo, “Lucero” sintió el diminuto silbido que da el avión luego de soltar la bomba. Sabía que tenía solo cinco minutos para correr por su vida. Se tiró medio desnuda al hueco que sirve de protección para estos casos y así, a oscuras, se puso el pantalón como pudo. Intentó correr, pero el camuflado puesto al revés fue un obstáculo más para salvar su vida y pensó en su familia.

“Pensé que no volvería a verlos. Pero salí de esta y aquí estoy lista para esa nueva misión”, dice.

Hace seis años que no ve a sus seres queridos, y aunque para ella es poco, pues estuvo hasta 12 años sin visitar a su madre, ahora confía en que esta será su última guerra. “Lo primero que quiero hacer es ir a visitarlos, abrazarlos”, cuenta y la primera señal es ver su fusil silenciado sobre un árbol. Para ella este es el primer paso, como una premonición de que la guerra, su última guerra, llegará a su fin tras 52 años de conflicto armado.

Decisiones vinculantes

En su discurso que dio inicio a la conferencia, alias “Timochenko”, recordó que la decisión que salga de este evento acerca del acuerdo tendrá “carácter vinculante” para todos y cada uno de los miembros de ese grupo insurgente.

Por tanto, si en la reunión ratifican el acuerdo y deciden dejar las armas y desmovilizarse, algo más que previsible, todos los miembros de las Farc se verán obligados a hacerlo.

De este modo quienes se declaren reacios a continuar los pasos, bien por radicalismo ideológico o por el fuerte influjo del narcotráfico, quedarán al margen de la organización y de sus siglas.

“Timochenko” también aseveró que las Farc tienen un carácter democrático y político, y no son solo una guerrilla “de exclusiva naturaleza militar, regida por los caprichosos criterios de un cuerpo de mandos ambiciosos”.

9
comisiones fueron formadas por los guerrilleros para las relatorías sobre los acuerdos.
200
guerrilleros, entre delegados y cabecillas de frente, asisten a la Décima Conferencia
El empleo que buscas
está a un clic

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD