Luego de la creciente súbita de la quebrada La Liboriana —un caudal de proporciones y fuerza inesperadas que destruyó 66 casas por completo, otras 24 a medias y alcanzó a afectar 219 más; que provocó el colapso de un puente vehicular y daños a seis más; que dejó a su paso 104 muertos— otra corriente, con las voluntades de gobiernos, organizaciones, empresas y personas ha pasado por Salgar volviendo a poner en pie lo que es posible.
Aunque con las calles limpias del lodo, en el caserío Las Margaritas quedó intacta la ruina. La maleza crece entre las baldosas de algunas de las casas abandonadas por el temor a una avalancha como la que marcó a la población hace un año. En algunas de las paredes se ven todavía las marcas manchadas al nivel que alcanzó el agua por encima de las puertas. Los armarios vacíos exponen la huída y la muerte que todavía se recuerda.
Un año después de la magrugada del 18 de junio de 2015, cuando múltiples deslizamientos de las laderas del cerro El Plateado llenaron el cauce del afluente en medio de un aguacero de horas, las labores de reconstrucción, sumadas, avanzan en un 86 por ciento. Se construyeron y repararon, puentes y vías, se está instalando un sistema de alertas y se está remodelando el parque principal. También están avanzados los proyectos de vivienda para reubicar a las personas afectadas por la tragedia y aquellas que habitan en zonas de riesgo.
Según el director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, Carlos Iván Márquez, la inversión alcanzará los 35.000 millones de pesos desde que comenzó la atención de la emergencia. Recursos aportados por la entidad, el Ministerio de Vivienda, la Gobernación de Antioquia, el Banco Agrario y la Fundación Bertha Hernández, entre otras. Destaca que las familias se han atendido en un 100 por ciento con la asignación de 461 subsidios de arrendamiento.
“El miedo se nos ha calmado un poquito”, cuenta Raúl Antonio Garzón, habitante del caserío Las Margaritas, el sector donde la tragedia causó los mayores daños, que lamenta todavía la muerte de su esposa además de familiares y amigos. “Es primera vez que se ve algo tan malo y al tiempo cosas buenas. Gracias a Dios y al gobierno, que no nos han abandonado y hasta hoy nos han ayudado con mercados, ropa o remedios. Están pendientes de nosotros y ya organizaron para sacarnos de este peligro”, agrega.
Hasta ahora, agradece que las diversas entidades que trabajan por la recuperación les han cumplido. “La última promesa fue que nos sacaban de por aquí”.
La reubicación
Para hoy está prevista la asignación de 179 viviendas para los afectados —42 casas La Habana y 137 más en La Florida, en zona urbana de Salgar— del total de 278 que se construyen en la localidad bajo la coordinación del Ministerio de Vivienda. La titular de esta cartera del Gobierno Nacional, Elsa Noguera, asegura que las primeras casas se entregarán a finales de julio, otras más, en septiembre y las restantes, en enero de 2017.
Para reubicar a las familias afectadas se construyen tres proyectos con la intervención del Estado: La Pradera, de vivienda rural, y La Habana y La Florida, urbanos. Además avanza el proyecto Aldea La Margarita, liderado por la Corporación Encuentro de Dirigentes del Suroeste.
“Esta tragedia conmovió mucho al país, pero lo más importante es que despertó la solidaridad de muchos colombianos y puso al Gobierno Nacional a trabajar de manera coordinada para devolverle la normalidad a Salgar”, señaló la Ministra Noguera.
Subrayó que en experiencias pasadas, las tareas de reconstrucción han tardado entre cuatro y cinco años. “En esta oportunidad, luego de un año, hay avances superiores al 75 por ciento en lo relacionado con construcción. Y si se suma lo que fue la atención inmediata, estamos en el 86 por ciento”, anotó.
Un río de solidaridad
Dos semanas después de la tragedia, se presentó la hoja de ruta para las labores de reconstrucción en Salgar. Y muchas diversas entidades, estatales y privadas, se ha hecho presentes entre los afectados.
Guillermo Palacio, gerente de la empresa de vivienda de Antioquia —Viva—, destaca que semanalmente han hecho presencia en la localidad. “Mensualmente nos reunimos todo el Comité: el Ministerio de Vivienda, la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, la Gobernación de Antioquia, las corporaciones, la Administración Municipal. Todos los actores involucrados en la reconstrucción”, señala. Y agrega que “las viviendas dignifican a estas personas que han vivido una tragedia, que han vivido un dolor”.
Al tiempo que el Estado asumió la coordinación de la reconstrucción de lo físico, la Corporación Antioquia Presente se centró en la gestión social. La entidad ubicó en la zona un equipo conformado por una trabajadora social, tres profesionales sociales, una sicóloga y una practicante de planeación y desarrollo social.
La entidad llamó a la solidaridad a través de la campaña Todos por Salgar. La respuesta fue de 978,2 millones de pesos en donaciones de empresas, fundaciones, colegios, donantes anónimos y otros cercanos a la Corporación
“Hemos estado muy acompañados. Ha habido mucha colaboración, muchas ayudas. Han estado muy pendientes de nosotros”, reconoce Nieves Herrera, una mujer que la madrugada de la tragedia, cerró a las dos su negocio, Los Recuerdos de Ella, donde mucha gente de Las Margaritas celebraba el Día de Las Madres.
“Hubo gente acá celebrando, muy contentos. Y a los pocos minutos se los llevó la avalancha”, recuerda. “Es muy duro recordar eso sabiendo que se nos fue la mayoría de gente, los vecinos, gente muy querida por la comunidad. Eso es algo que nunca se va a olvidar”.
Nieves agradece por la ayuda, aunque sabe que hay algo que cambió para siempre en la vida del pueblo. “Todo no va a volver a ser lo mismo. Hay muchas obras, las casas, todo muy bonito, pero ya no tenemos a la gente que se fue”.
35
mil millones de pesos se invertirán en la recuperación integral del municipio.
104
personas perdieron la vida en la tragedia por la creciente de La Liboriana en Salgar.