Las tres personas muertas reportadas este año en Medellín por Medicina Legal a médicos toxicólogos de la ciudad, en las que establecen que tuvieron edema pulmonar e inflamaciones en los vasos sanguíneos, llevaron a los expertos a alertar sobre los efectos que para la salud humana representa una mezcla que están utilizando los vendedores de cocaína y un antiparasitario para ganado.
Otra situación preocupante que advierte el toxicólogo Ubier Gómez, del Hospital San Vicente Fundación, es que desde hace por lo menos un año ha tenido pacientes que presentan necrosis distal (gangrena), producto de esta mezcla, en extremidades donde se cierra la circulación de la sangre como los dedos, cartílagos de las orejas y la nariz.